Anthony Gordon busca su lugar en Newcastle: Las claves de su rendimiento con Eddie Howe

El extremo inglés de 24 años es uno de los jugadores más regulares esta temporada en Newcastle, pese a los pobres números en comparación a campañas pasadas del futbolista en Everton.
Anthony Gordon / Vía:@NUFC

Anthony Gordon atraviesa una temporada que, en términos estadísticos, no deslumbra. Sin embargo, reducir su influencia a una planilla fría sería una lectura incompleta. En el Newcastle de Eddie Howe, el extremo inglés continúa siendo un engranaje funcional, persistente y tácticamente necesario, incluso cuando los números no alcanzan la exuberancia de campañas anteriores.

Los registros son sobrios: 20 partidos disputados, 3 goles y 2 asistencias. No es una producción superlativa para un futbolista ofensivo, especialmente si se considera que el club desembolsó cerca de 45 millones de euros por su fichaje en enero de 2023. Esa cifra, inevitablemente, instala una expectativa que todavía exige mayor contundencia en el último tercio.

Sin embargo, el análisis demanda contexto. Gordon no ha sido un actor episódico ni un recurso secundario. Por el contrario, ha sido uno de los jugadores más utilizados de la temporada, sosteniendo una regularidad que lo mantiene dentro del núcleo competitivo del equipo. Su despliegue, su disciplina táctica y su insistencia en la presión alta encajan con el ideario de Howe.

Además, su impacto ha emergido en escenarios de relevancia. Asistió en la reciente victoria 2-1 sobre el Tottenham, un resultado de peso en la pugna por posiciones europeas. También marcó ante el Liverpool, en un duelo de alta exigencia, y dejó su firma goleadora frente al PSV en la Champions League, contexto donde la jerarquía individual suele quedar más expuesta.

Es allí donde su temporada adquiere otra dimensión. Gordon no ha acumulado cifras rutilantes, pero ha respondido en partidos de exigencia estructural. No es un futbolista ornamental; es un extremo que interpreta responsabilidades, que estira el campo, que incomoda defensas y que asume recorridos largos sin abdicar de la intensidad.

La evaluación final, por tanto, oscila entre la expectativa económica y la utilidad competitiva. Para justificar plenamente los 45 millones invertidos, deberá incrementar su producción ofensiva y ofrecer mayor incidencia estadística. Pero dentro del Newcastle actual, Anthony Gordon continúa siendo una pieza recurrente, estable y estratégicamente relevante en la arquitectura de Eddie Howe.

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