El uruguayo marca el tono competitivo antes de un duelo clave en el Coliseum
Un referente que impone seriedad
Mauro Arambarri volvió a demostrar por qué es uno de los futbolistas más influyentes del Getafe. En la rueda de prensa de esta mañana, el uruguayo compareció con la serenidad y firmeza que lo caracterizan, consciente de que el partido del domingo ante el Sevilla llega en un momento decisivo para el equipo y para la dinámica de la temporada.
Su presencia transmite jerarquía. No necesita elevar la voz ni recurrir a grandes discursos: su lenguaje corporal, su mirada y su forma de expresarse ya anticipan que el vestuario está mentalizado.
El Sevilla no engaña, pero tampoco relaja
Aunque el rival atraviesa un tramo complicado, Arambarri dejó claro que eso no cambia la exigencia del encuentro. El mediocentro sabe que los partidos que parecen favorables pueden convertirse en trampas si no se afrontan con la intensidad adecuada. Y él, precisamente, es uno de los encargados de que eso no ocurra.
La frase que marcó la mañana
En un momento de la comparecencia, a raíz de tu pregunta, Arambarri dejó la declaración más contundente del día. Sin rodeos, sin matices, sin buscar titulares… aunque terminó generando uno inevitable: “Tenemos un partido dificilísimo y lo vamos a afrontar como una final.” Una frase que resume el estado emocional del equipo y que refleja la mentalidad con la que el Getafe quiere encarar el duelo. No fue un tópico: fue una declaración de intenciones.
🗣️ Mauro Arambarri: sobre el partido contra el Sevilla
— NEKO Deportes (@NEKODeportes) February 19, 2026
"Tenemos un partido dificilísimo y lo vamos a afrontar como una final"
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El termómetro competitivo del Coliseum
Arambarri siempre ha sido un jugador que marca el pulso del equipo. Su intensidad, su disciplina táctica y su capacidad para sostener al Getafe en los momentos más duros lo han convertido en un termómetro competitivo. Cuando él está en modo guerrero, el equipo suele contagiarse.
Su mensaje, por tanto, no es uno más. Es el de un futbolista que entiende el momento y que sabe que el Coliseum necesita una versión sólida, concentrada y valiente.
Un domingo con aroma a partido grande
El duelo ante el Sevilla no decidirá la temporada, pero sí puede influir en su rumbo. Arambarri lo sabe y lo transmite. El Coliseum también lo sabe y lo sentirá. El Getafe llega preparado para un choque de alta tensión, con la mentalidad que exige un partido que, como dijo el uruguayo, se afrontará como una final.






