Asencio apunta al Villarreal y Rodrygo espera recibir el alta médica

El Real Madrid afronta una semana decisiva en LaLiga con más incógnitas que certezas. Tras la contundente goleada ante el Mónaco en Champions League (6-1), el conjunto blanco disfrutó este miércoles de una jornada de descanso. Toda la atención está ya puesta en el compromiso liguero del sábado, cuando los madridistas visitan al Villarreal en un partido considerado clave para seguir vivos en la pelea por el campeonato.

El encuentro, correspondiente a la jornada 21 de LaLiga 2025/26, llega en un contexto exigente. El Real Madrid es segundo en la clasificación, mientras que el Villarreal ocupa la tercera posición, con un partido menos y a siete puntos de los blancos. Un duelo directo en La Cerámica que puede marcar el rumbo de ambos equipos en la zona alta de la tabla.

Álvaro Arbeloa sigue muy de cerca la situación de dos futbolistas importantes para su plan de partido: Rodrygo Goes y Raúl Asencio. El brasileño se entrena con el grupo desde el lunes, aunque todavía no cuenta con el alta médica, por lo que su presencia el sábado depende de cómo responda en las próximas sesiones y la decisión final se tomará mañana, según indica el club. En el cuerpo técnico hay prudencia y no se tomará ninguna decisión hasta valorar su evolución día a día.

Más dudas genera el caso de Asencio. El central terminó el encuentro ante el Mónaco con una contusión en la tibia y es sustituido al descanso. A dos días del choque ante el Villarreal, su disponibilidad no está garantizada, aunque hoy haya entrenado con el grupo y Arbeloa espera conocer su estado real tras el regreso al trabajo colectivo. Según el club apunta a estar disponible.

Las posibles ausencias de Rodrygo y Asencio se suman a una enfermería que sigue cargada. Antonio Rüdiger, Trent Alexander-Arnold y Ferland Mendy continúan trabajando al margen, mientras que Éder Militão es el único descartado de forma definitiva. Además, Aurélien Tchouaméni no estará disponible por sanción, una baja sensible en el centro del campo para un partido de máxima exigencia.

Con apenas dos entrenamientos por delante, Arbeloa debe gestionar esfuerzos y tomar decisiones clave en un momento delicado del calendario. El margen de error es mínimo y el Villarreal, fuerte en casa y con aspiraciones claras, exige la mejor versión posible del Real Madrid. Valdebebas marca el pulso y la enfermería puede terminar siendo decisiva en un choque que promete ser uno de los grandes partidos de la jornada.

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