Se espera un Metropolitano lleno desde las 21:00 horas para vivir una jornada decisiva de UEFA Champions League ante el Bodø/Glimt. El objetivo es claro: alcanzar el top-8 de la clasificación para acceder directamente a los octavos de final y evitar la ronda previa de dieciseisavos.
El conjunto colchonero se encuentra en la duodécima posición, empatado a puntos con hasta ocho equipos, ordenados por la diferencia goleadora. El equipo de Diego Pablo Simeone presenta actualmente un +3, lo que le coloca penúltimo dentro de ese bloque, solo por delante de la Atalanta (+1). La necesidad de ganar es innegociable, pero además será clave anotar el mayor número de goles posible, mientras se mira de reojo a los resultados del resto de encuentros.
La diferencia de goles, el enemigo silencioso
En caso de que las cuentas no cuadren, el sorteo se celebrará el viernes día 30 en Nyon para conocer los posibles cruces en la ronda de play-off por un puesto en los octavos.
El conjunto noruego llega en la 28ª posición con 6 puntos y con opciones matemáticas de alcanzar el play-off únicamente si logra ganar en el Metropolitano. El equipo de Kjetil Knutsen es consciente de la dificultad, pero cree en sus opciones tras la sorprendente victoria por 3-1 ante el Manchester City y el empate 2-2 en Dortmund.
Metropolitano 🔥 Siste forberedelser! pic.twitter.com/446dpF6oSz
— FK Bodø/Glimt (@Glimt) January 27, 2026
El Atlético afrontará el partido con la única baja de Antoine Griezmann, segundo máximo goleador del equipo. El peso ofensivo recaerá en Julián Álvarez y Alexander Sørloth. Ambos viven momentos opuestos. El argentino continúa negado de cara a portería desde diciembre, mientras que el noruego suma cuatro goles en los últimos seis partidos. Para Sørloth será además un partido especial ante el club que le dio proyección europea: con solo 20 años disputó 29 encuentros, firmando 14 goles y seis asistencias.
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— Atlético de Madrid (@atletienglish) January 28, 2026
La noche será de nerviosismo en el Metropolitano. El Atlético no solo juega contra el Bodø/Glimt, también lo hace contra la aritmética, el reloj y el margen de error que se ha ido estrechando jornada tras jornada. En esta Champions, donde los detalles pesan más que nunca, cada gol puede ser un billete directo a octavos.
El mensaje es claro: ganar puede no ser suficiente, pero no ganar sí sería definitivo. Y en ese escenario de urgencia competitiva, equipo y afición deberán volver a ser uno para empujar al Atlético de Madrid hacia una de esas noches europeas que definen temporadas.






