Todo está preparado para el partido de mañana, señalado en rojo desde el día del sorteo de la Champions League. El primer match-ball de la temporada por un puesto en los octavos de final y la posibilidad de empezar a marcar el rumbo del curso en Europa.
Tras la victoria contundente en la última jornada de LaLiga ante el Espanyol, el Atlético de Madrid buscará la clasificación donde mejor ha rendido esta campaña: en un Riyadh Air Metropolitano que presentará un lleno absoluto. El empate en los últimos minutos en Brujas dejó la eliminatoria abierta y convirtió la vuelta en una final anticipada.
El Metropolitano como punto de apoyo
El conjunto de Simeone ha encontrado en su estadio el equilibrio que en ocasiones le ha faltado lejos de casa. Intensidad, concentración y una grada que empuja desde el primer minuto.
Para el encuentro, el técnico argentino tendrá prácticamente a toda la plantilla disponible. Nico González y Pablo Barrios ya tocan balón, pero la idea es que lleguen en condiciones óptimas para la vuelta de semifinales de Copa del Rey ante el FC Barcelona la próxima semana.
Ready 👊🏼🔴⚪️ pic.twitter.com/ip41YcZd2K
— Atlético de Madrid (@Atleti) February 23, 2026
Simeone, fiel a su estilo, no ha dado pistas sobre el planteamiento ni sobre el posible once inicial. Silencio estratégico en la antesala de una cita donde cada detalle puede marcar la diferencia.
El Brujas ya demostró en la ida que es un rival competitivo, capaz de castigar cualquier desconexión. El Atlético sabe que no puede especular. Europa no concede segundas oportunidades. El primer match-ball está sobre la mesa y el Metropolitano dictará sentencia.






