El Atlético de Madrid está en uno de sus peores momentos desde la llegada de Simeone al banquillo rojiblanco; una victoria en cinco jornadas y estar ya a doce puntos del líder (con un partido menos) son motivos suficientes para encender todas las alertas sin haber completado septiembre aún.
Hacía 14 años que el Atlético de Madrid no sumaba tan poco tras las primeras cinco fechas del campeonato. En aquella ocasión, con Abel Resino al frente del equipo, los rojiblancos habían cosechado la mitad de los puntos que llevan en la actualidad (6).
Nueva semana.
— Atlético de Madrid (@Atleti) September 22, 2025
Vamos. 🔴⚪️ pic.twitter.com/L6nblvegFd
Nada es casualidad
Los números no engañan: el Atlético de Madrid de Diego Pablo no es el Atlético de Madrid de Simeone. Lejos queda ya el equipo intenso en la presión, sin desconexiones ni errores defensivos, que algún día llegó a construir el Cholo.
Que este equipo solo haya sumado una victoria en lo que llevamos de competición se debe principalmente a la inexacta labor defensiva del conjunto, que solo ha conseguido dejar la portería a cero en un encuentro de lo que llevamos de liga.
Ocurrió la semana pasada, frente al Villarreal, coincidiendo con la única victoria de los rojiblancos en lo que llevamos de liga. No es casualidad.
El gran señalado tras el técnico argentino es Jan Oblak. El guardameta esloveno ha encajado ocho tantos en los últimos 19 disparos a portería recibidos, cifra que señala tanto al seis veces ganador del Trofeo Zamora, como a los planteamientos del Diego Pablo, como a la actitud del equipo.
💥 𝐅𝐑𝐀𝐆𝐈𝐋𝐈𝐃𝐀𝐃
— Atlético Stats (@atletico_stats_) September 21, 2025
El Atleti ha encajado goles en cinco de los seis partidos oficiales esta temporada.
Sensación de ser un equipo que no manda en su área.
🔎 Los números lo confirman: Oblak ha recibido 𝐎𝐂𝐇𝐎 𝐆𝐎𝐋𝐄𝐒 en 𝟏𝟗 𝐃𝐈𝐒𝐏𝐀𝐑𝐎𝐒 𝐀 𝐏𝐎𝐑𝐓𝐄𝐑𝐈́𝐀. pic.twitter.com/nry6nVVHOm
Problema que se acrecenta aún más cuando el partido se disputa lejos de casa. Hay la poca solvencia del equipo, que pasa a convertirse en fragilidad, que da como resultado el Atlético de Madrid menos cholista.






