Celtic – RC Celta: Glasgow examina al Celta que busca su primera victoria europea

El Celta de Vigo afronta este jueves 22 de octubre una de esas noches que pueden marcar el rumbo de su aventura continental. El conjunto de Claudio Giráldez visita al Celtic en Celtic Park, a partir de las 21:00 horas, en la tercera jornada de la fase liga de la UEFA Europa League. Un escenario histórico, una afición que aprieta y un rival que también necesita reaccionar convierten el encuentro en una cita de máxima exigencia para los celestes.

El equipo gallego llega a Glasgow después de caer por 1-2 ante la Juventus en Balaídos, una derrota especialmente dolorosa por la forma en la que se produjo. El gol de Kolo Muani en los últimos minutos dejó sin recompensa el esfuerzo de los vigueses, que habían conseguido adelantarse en el marcador. Antes, el Celta también había perdido frente al Omonia por 1-0 en su estreno europeo. Dos jornadas, dos derrotas y la necesidad de cambiar la dinámica para no complicar todavía más sus opciones en la competición. Enfrente estará un Celtic que tampoco ha comenzado con buen pie en Europa, pero que llega después de recuperar sensaciones en el campeonato escocés. La noche promete intensidad, ambiente y un duelo entre dos equipos que necesitan transformar sus aspiraciones en resultados.

El conjunto de Claudio Giráldez encara la tercera jornada con la obligación de dar un paso adelante en Europa. Las derrotas ante el Omonia y la Juventus han dejado al equipo sin margen para seguir dejando escapar oportunidades, especialmente en una fase liga en la que cada punto puede resultar determinante para alcanzar la siguiente ronda. La caída ante el conjunto italiano fue un reflejo de lo que necesita mejorar el Celta: competir durante los noventa minutos y mantener la concentración hasta el último instante. Los vigueses ofrecieron argumentos para creer, pero terminaron pagando caro un error en defensa y la falta de contundencia en los momentos decisivos.

Pese a ello, el equipo no llega a Glasgow sin motivos para confiar. El Celta ha demostrado que puede competir ante rivales de entidad y su propuesta futbolística invita a pensar que tendrá opciones si consigue imponer su ritmo. La posesión, la movilidad entre líneas y la capacidad para encontrar espacios serán fundamentales ante un rival que tratará de aprovechar el empuje de su estadio. Además, los celestes llegan después de vencer por 2-1 al Deportivo Alavés en LaLiga, un resultado que refuerza la confianza del vestuario antes de afrontar el desplazamiento europeo. Ganar en Glasgow supondría mucho más que sumar los primeros tres puntos: permitiría al Celta recuperar terreno en la clasificación y afrontar las próximas jornadas con otra perspectiva.

Uno de los principales quebraderos de cabeza del técnico celeste está en la situación física de varios integrantes de la plantilla. Claudio Giráldez ha tenido que gestionar un calendario exigente con ausencias importantes, una circunstancia que reduce sus alternativas para confeccionar el once y repartir los minutos. La noticia positiva de la previa es la recuperación de Pablo Durán, que ha recibido el alta médica después de sufrir un edema en el gemelo derecho. Su regreso supone una alternativa ofensiva importante para un equipo que necesita encontrar soluciones en los metros finales. La cara negativa está en las ausencias de Borja Iglesias, Carl Starfelt, Miguel Román y Jones El-Abdellaoui, además de las dudas físicas que arrastra Álvaro Núñez por sus molestias en el aductor izquierdo. La evolución de los jugadores y las decisiones del cuerpo técnico marcarán la convocatoria definitiva.

En este contexto, Ferran Jutglà gana protagonismo en la parcela ofensiva, mientras que Giráldez deberá valorar qué piezas pueden ofrecerle mayor equilibrio sin renunciar a la identidad futbolística del equipo. La gestión de los esfuerzos también será importante. El Celta necesita competir al máximo nivel en Europa sin perder de vista LaLiga, pero la situación clasificatoria continental obliga a dar un paso adelante. La profundidad de plantilla y la capacidad de adaptación del técnico serán dos factores decisivos para intentar sacar algo positivo de uno de los desplazamientos más exigentes de esta fase liga.

El conjunto escocés tampoco ha encontrado el camino en esta Europa League. El Celtic cayó por 1-3 ante el Ferencváros en su estreno y sufrió una contundente derrota por 4-1 frente al Benfica en la segunda jornada. Dos resultados que han dejado al equipo en una situación incómoda y que convierten el duelo ante el Celta en una oportunidad para reaccionar. Sin embargo, sería un error valorar al rival únicamente por sus tropiezos continentales. El Celtic llega después de firmar una espectacular goleada por 7-1 ante el Hearts en el campeonato escocés, una victoria que ha devuelto la confianza a un equipo acostumbrado a dominar en su competición doméstica. Además, el regreso de Martin O’Neill al banquillo ha añadido un componente especial a la actualidad del club.

En el apartado ofensivo destaca Camilo Durán, que ya ha demostrado su capacidad para generar peligro en el torneo continental. El Celtic buscará imponer un ritmo alto desde el inicio, presionar la salida de balón del Celta y aprovechar cualquier pérdida para acercarse a la portería rival. Los vigueses tendrán que responder a esa intensidad sin perder el control del encuentro. Sobrevivir al empuje inicial de los escoceses puede ser tan importante como aprovechar las ocasiones que aparezcan durante el partido.

El Celtic-Celta no es un enfrentamiento cualquiera. Ambos clubes vuelven a cruzarse más de dos décadas después de la eliminatoria de la Copa de la UEFA de 2002, cuando el conjunto escocés, dirigido entonces por Martin O’Neill, eliminó al equipo gallego. Aquel precedente añade un atractivo especial a una cita que reúne historia, rivalidad deportiva y la necesidad de ambos equipos de cambiar su situación en Europa. El recuerdo de aquel enfrentamiento forma parte de la memoria del celtismo y del celtismo vigués, que vuelve a tener una oportunidad para medirse a uno de los grandes nombres del fútbol escocés. La afición celeste también tendrá un papel destacado. Se espera el desplazamiento de más de 3.000 seguidores del Celta a Glasgow, una muestra de la ilusión que despierta la competición continental pese a las dificultades del inicio.

El balón echará a rodar a las 21:00 horas en Celtic Park, con dos equipos necesitados de puntos y conscientes de que una victoria puede cambiar el escenario de las próximas jornadas. El Celta deberá combinar personalidad, concentración y eficacia para superar un ambiente que promete ser ensordecedor. El Celtic, por su parte, buscará convertir el apoyo de su afición en el impulso definitivo para estrenar su casillero europeo. Glasgow espera una respuesta del Celta. Después de dos derrotas continentales, los de Giráldez tienen ante sí la oportunidad de demostrar que pueden competir lejos de Balaídos y mantener viva la ilusión europea. La historia está servida; ahora, la respuesta tendrá que llegar sobre el césped.

Compartir:

Últimas Noticias

Opiniones