El FC Barcelona tuvo que enfundarse el casco y el mono para sacar adelante su estreno copero en Guadalajara, donde doblegó a un Deportivo competitivo y sin complejos que le exigió hasta el tramo final. Los goles de Andreas Christensen y Marcus Rashford terminaron por reflejar una superioridad azulgrana que no siempre fue sencilla de traducir en el marcador. El vigente campeón ya sabe que defender el título será cualquier cosa menos un paseo.
El conjunto de Hansi Flick se encontró un escenario incómodo desde el primer minuto. El Depor, bien plantado y solidario, convirtió el Pedro Escartín en un terreno minado, con una defensa muy junta, ayudas constantes y una intensidad que no cruzó la línea de la dureza. Apenas atacó, pero logró atascar el juego del Barça, que tardó en encontrar fluidez y profundidad.
Sin descanso para Lamine Yamal
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— FC Barcelona (@FCBarcelona) December 16, 2025
Las rotaciones pasaron factura en el primer acto. Los mecanismos funcionaron a medio gas y el ataque careció de chispa. Por la izquierda, Fermín y Jofre resultaron previsibles, por la derecha, Casadó y Bardghji no lograron desbordar. Lamine Yamal, situado inicialmente como enlace, acabó escorado a la banda, donde se siente más cómodo, aunque sin lograr desequilibrar del todo. El descanso llegó con un 0-0 que alimentó la ilusión local.
Tras el intermedio, el FC Barcelona movió piezas. Entró Cubarsí y el técnico reordenó por completo el frente ofensivo. Rashford pasó a la izquierda y empezó a generar peligro inmediato, obligando a Vicente a lucirse en dos intervenciones de mérito. El Barcelona aceleró, aparecieron Balde y Pedri, y el partido comenzó a inclinarse.
El gol llegó desde donde menos se esperaba. Christensen, con algo de fortuna, abrió el marcador y apagó el fervor del estadio. El Depor aún tuvo un último arreón, con un disparo lejano de Salifo que exigió a Ter Stegen, pero ahí se acabó su resistencia. Con espacios, Rashford sentenció con clase.






