Daniel Levy anunció el jueves su salida como presidente del Tottenham Hotspur tras 24 años al frente, poniendo fin a una era marcada por los logros fuera del campo y las críticas dentro de él. Desde que asumió el cargo en 2001, Levy transformó a un club de mitad de tabla en un contendiente europeo, que valía 80 millones cuando llegó y se va dejándolo en 3.3 billones de dólares. Y la joya de la corona, la construcción del Tottenham Hotspur Stadium, el más grande de Londres, junto con un centro de entrenamiento de élite en Enfield. Los Spurs alcanzaron el noveno puesto en ingresos globales en la temporada 2023-24 con 512 millones de libras, un hito histórico del club jamás conseguido. Sin embargo, su mandato se resume en luces y sombras, con luces fuera del campo, y sombras dentro de él.
Daniel Levy y los fichajes
La política de fichajes de Levy destacó por fichar jóvenes talentos que se convirtieron en estrellas. Harry Kane, que muchos no saben que surgió de la cantera, marcó 280 goles en 435 partidos, mientras que Heung-Min Son, llegado del Leverkusen en 2015 por 22 millones de libras, sumó 173 goles y 101 asistencias con los Spurs. Otros nombres como Luka Modric, Gareth Bale, Christian Eriksen y Dele Alli también brillaron bajo su mandato. También era conocido por su dureza negociadora: en 2011, puso todas las trabas posibles al Real Madrid para que no se hiciera el traspaso de Modric, y en 2013 logró una cifra récord de 105 millones de euros por Bale, en aquella época fue el fichaje más caro de la historia. De hecho, Sir Alex Ferguson describió negociar con Levy por Dimitar Berbatov como algo “más doloroso que una operación de cadera”.
The Levy Files Part: 1
— Chef. Sarrpreme2.0 (@SB8308715342770) September 5, 2025
🎥🍿 pic.twitter.com/4EIvdjzuvG
Odiado dentro y fuera del club
Pese a tener muchos aciertos, los aficionados criticaron su política de fichajes conservadora. Durante los primeros cuatro años de Mauricio Pochettino (2014-18), el gasto neto en traspasos fue de solo 29 millones, muy por debajo de sus rivales directos como el Manchester City o el Chelsea. Los hinchas, frustrados por la falta de refuerzos ambiciosos, protestaron en mayo de este año con pancartas como “24 años, 16 entrenadores, 2 trofeos” tras el 17º puesto en la Premier League, a pesar del título europeo. La venta de Kane al Bayern por 95 millones en 2023, tras negarle una salida en 2021, y el fracaso en distintos fichajes como Eberechi Eze o Hugo Ekitike, no hicieron más que avivar el descontento entre los fans. Levy también desató la polémica con los precios altos de las entradas, que pasaron de valer un precio medio de 20 dólares a 70.
Aunque el club solo ganó la League Cup de 2008 y la Europa League de 2025, Levy deja un Tottenham financieramente muy sólido. Ha cambiado la cara por completo del club y le ha devuelto la ambición que habían perdido. Peter Charrington será su sustituto como presidente no ejecutivo, y los hinchas esperan que el cambio traiga más éxitos deportivos. Levy, en su despedida, expresó con orgullo: “Construimos un club global, pero seguiré apoyándolo como aficionado”.






