De la pitos al MVP: la resurrección de Tchouaméni en el Real Madrid

Tchouaméni / Vía X/@Realmadrid

Aurélien Tchouaméni ha experimentado una transformación notable en su rol y su juego desde que llegó al Real Madrid.

De ser un futbolista duramente cuestionado, especialmente la temporada pasada (2024-2025), donde incluso fue silbado por la afición del Santiago Bernabéu, a convertirse en un pilar indiscutible en la actual plantilla, destacando por su versatilidad, solidez defensiva y contribuciones clave en momentos decisivos.

Precedentes y origen de Tchouaméni

Aurélien Tchouaméni llegó al Real Madrid en el verano de 2022 procedente del AS Mónaco por una cifra cercana a los 80 millones de euros, con la expectativa de ser el heredero natural de Casemiro en el pivote defensivo.

En sus primeras temporadas mostró destellos de calidad, pero también inconsistencias. En la 2023-2024, su rendimiento decayó en métricas clave como recuperaciones de balón y precisión en pases largos, lo que generó dudas sobre su adaptación al exigente estilo madridista.

Sin embargo, fue en la 2024-2025 donde las críticas alcanzaron su punto álgido. Bajo la dirección de Carlo Ancelotti, Tchouaméni se vio obligado a jugar en posiciones no naturales debido a una plaga de lesiones en la defensa: actuó como central en al menos 10 partidos, un rol que le generó quebraderos de cabeza y limitó su impacto en el centro del campo.

En noviembre de 2024, fue silbado por la afición del Bernabéu, un episodio que recordó a momentos también vividos por grandes leyendas del club como Cristiano Ronaldo o Karim Benzema. A pesar de o gracias a ello, Tchouaméni cerró la temporada como el jugador más mejorado del equipo, con 52 apariciones (la mayor cantidad en su carrera en el club), más de 4.000 minutos jugados y una versatilidad que lo hizo indispensable.

Registró 47 entradas (23 ganadas), una precisión de pases del 92,8% y contribuyó a la estabilidad defensiva en una campaña marcada, recordemos una vez más, por lesiones en la zaga.

La temporada actual: consolidación con dos entrenadores distintos

Esta temporada comenzó con Xabi Alonso al mando, quien posicionó a Tchouaméni como ancla del mediocampo, liberándolo de roles defensivos improvisados. Bajo las órdenes del tolosarra, el francés se convirtió en un «jugador imparable», controlando el ritmo de los partidos con su a veces infravalorada, pero mejorada, lectura de juego y la presión alta cuando el equipo lo requería.

Sin embargo, la crisis de resultados en diciembre de 2025, con solo dos victorias en siete partidos, llevó a la destitución de Xabi para ser reemplazado por Álvaro Arbeloa. Con este nuevo técnico, Tchouaméni ha elevado su nivel aún más. En Liga, ha disputado 24 partidos esta campaña, con una precisión de pases al tercio final del 93,5%, la más alta entre centrocampistas de las cinco grandes ligas europeas.

En total, acumula 37 apariciones, 2 goles y 1 asistencia, con métricas defensivas también muy destacadas. Su primer tanto en la Champions League llegó el pasado 25 de febrero contra el Benfica, y sirvió para empatar un encuentro que finalmente terminó ganando el club blanco y que selló su pase a los octavos de final. Además, le valió para llevarse el MVP del partido, con 5 entradas (4 ganadas), 7 intercepciones y 6 despejes. Un premio que también recibió en el choque de ida de esta misma eliminatoria.

Este pasado viernes contra el Celta de Vigo en Balaídos, Tchouaméni abrió el marcador con un golazo desde fuera del área en una victoria por 1-2 que mantiene al Madrid vivo en la pelea por el título liguero. En ese partido, fue nombrado MVP nuevamente con 107 toques de balón, 92% de precisión en pases, 7 de 9 duelos ganados, 4 intercepciones y 7 recuperaciones, demostrando así su dominio en el centro del campo.

Estos datos muestran un aumento en su impacto defensivo y consistencia, a pesar del cambio de entrenador. Y de cara al futuro solo se conoce que Tchouaméni es clave para Arbeloa, y si mantiene este nivel, podría ser el ancla que el Real Madrid necesita para, junto a un futbolista más creador, reconquistar títulos. Su historia es un recordatorio de que la paciencia y la adaptación pueden transformar dudas en dominio.

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