En el Coliseum, las cámaras siguen buscando la figura de José Bordalás, el técnico que ha convertido al Getafe en un equipo reconocible, incómodo y feroz. Pero si uno se adentra en el día a día azulón, descubre algo mucho más interesante: el verdadero motor del proyecto no está en la banda, sino detrás de ella. El Getafe 2025‑26 funciona porque existe un cuerpo técnico amplio, especializado y perfectamente sincronizado. Una estructura que piensa, corrige, analiza, ejecuta y sostiene una idea de fútbol que exige precisión, intensidad y una disciplina casi quirúrgica. Lo que se ve el fin de semana es solo la punta del iceberg. El resto se cuece en silencio.
Patri, el segundo entrenador que convierte la idea en hábito
Si Bordalás es la voz que se escucha en el estadio, Patricio Moreno “Patri” es la voz que se escucha en el vestuario. Es el segundo entrenador y la continuidad más valiosa del proyecto. Conoce el método Bordalás desde dentro, lo interpreta con naturalidad y lo traduce al día a día del jugador. Su papel es decisivo porque convierte los conceptos globales del míster en comportamientos concretos. Es quien baja a tierra la intensidad, quien explica los matices, quien detecta cuándo un futbolista necesita una corrección y cuándo necesita una conversación. Patri es el engranaje que convierte un plan en un método y un método en una identidad. Nada en el Getafe se entrena sin que él lo haya interpretado antes.
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— Getafe C.F. (@GetafeCF) September 18, 2024
Darío Montero, la incorporación que amplía el cerebro del banquillo
La temporada 2025‑26 trae una novedad importante: Darío Montero, asistente incorporado este curso. Su llegada responde a la necesidad de ampliar la mirada táctica del cuerpo técnico. Darío aporta frescura, análisis y una lectura moderna del juego. Es un técnico que entiende el fútbol desde el detalle, desde la microcorrección y desde la capacidad de anticipar comportamientos del rival. Su presencia permite que el Getafe tenga más ojos, más ideas y más capacidad para ajustar sobre la marcha. En un equipo que vive de la precisión, sumar un asistente con su perfil es una ventaja competitiva.
Francisco, el técnico que completa el triángulo de apoyo
Junto a Patri y Darío aparece Francisco, otra figura clave en el área técnica. Su rol combina el trabajo directo sobre el césped con la aportación táctica en la preparación de sesiones. Francisco aporta equilibrio, conocimiento del juego y una capacidad especial para conectar con el futbolista desde la cercanía. Su presencia refuerza la estructura diaria del equipo y asegura que cada entrenamiento tenga coherencia, intención y continuidad. Es una pieza que sostiene la rutina y que permite que el mensaje del cuerpo técnico llegue limpio y sin distorsiones.
Curro Galán, el entrenador de porteros en un equipo que vive al límite atrás
En un equipo que defiende bajo durante muchas fases, que concede centros y que vive cerca de su área, el portero no puede ser un actor secundario. Curro Galán, entrenador de porteros desde 2025, tiene un peso enorme en el día a día. Su trabajo va mucho más allá de la técnica básica. Trabaja la colocación, la lectura de juego, la toma de decisiones en balones laterales y la gestión emocional de partidos en los que el guardameta pasa de la calma al caos en cuestión de segundos. Las sesiones de Curro reproducen situaciones reales de partido, con centros constantes, segundas jugadas y escenarios de máxima presión. El objetivo es que el portero del Getafe no solo pare, sino que lidere, ordene y sostenga al equipo cuando más sufre.
La tenemos… 😏📸
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Una estructura que sostiene una identidad
El Getafe 25‑26 tiene un entrenador con una personalidad muy marcada, pero lo que realmente sostiene al equipo es un cuerpo técnico amplio, especializado y perfectamente coordinado. Bordalás marca la línea, pero Patri la convierte en rutina diaria, Darío Montero aporta análisis y modernidad, Francisco equilibra y conecta, y Curro Galán protege la portería con un trabajo específico de altísimo nivel. Lo que se ve el domingo no es solo un equipo intenso. Es el resultado de una maquinaria silenciosa que trabaja cada día para que el Getafe siga siendo ese rival que nadie quiere enfrente. Y quizá ahí esté el verdadero secreto de este proyecto: que más allá del nombre del entrenador, lo que hay es un sistema de trabajo que se ha convertido en identidad.






