Lo que se vivió ayer en el añadido de la final de la Supercopa entre Real Madrid y Barcelona fue totalmente surrealista. El colegiado había señalado tres minutos de añadido, pero en ese breve paréntesis se marcaron tres goles, algo que —hasta ahora— jamás había sucedido en un Clásico.
Un tramo final que mezcló caos, polémica, nervios y un ritmo impropio de un partido que supuestamente se iba al descanso.
Tres minutos que duraron media eternidad
El árbitro marcó +3, y con el 1-0 culé en el marcador, todo apuntaba a un descanso tranquilo… pero el guion saltó por los aires. En el 47’, el Real Madrid empató gracias a una gran jugada por banda izquierda culminada por Vinicius, que dejó sentado a su par antes de asistir el 1-1.
Y cuando parecía que el mazazo era para el Barça, llegó la respuesta inmediata: Raphinha (o Lewandowski según versiones, pero fue el brasileño quien inició la acción) devolvió la ventaja azulgrana en el 49’, ya dentro del añadido del añadido.
El shock blaugrana duró poco, porque tras el saque de centro, el Madrid cazó una contra, forzó un córner en el 50’ y de esa jugada llegó el 2-2: Dean Huijsen remató al poste y el rechace lo empujó Gonzalo para empatarlo en el 51’.
3 – Por primera vez en el Siglo XXI se han marcado tres goles en el descuento de un primer tiempo de un Clásico de cualquier competición (minuto 45 o posterior). Espectáculo.#Supercopa #SupercopadeEspaña #ElClasico pic.twitter.com/3wR9lYQWI9
— OptaJose (@OptaJose) January 11, 2026
Polémica, desconcierto y récord en el Clásico
El reloj se fue hasta el 52:37, más de cinco minutos extra sobre lo inicialmente añadido. Según fuentes arbitrales, entre hidratación, celebraciones de goles, reclamaciones y reanudaciones, el colegiado actuó según protocolo.
El Barça protestó especialmente el gol de Gonzalo, alegando que “no se vio sacar el córner”, pero los especialistas arbitrales apuntaron que la jugada tuvo continuidad y que el árbitro actuó correctamente.
Sea como sea, el dato queda para la historia: tres goles en un añadido de tres minutos, primera vez que ocurre entre Real Madrid y Barcelona. Un final de primera parte absolutamente demencial.






