Día de llegadas en Montilivi

A sus 33 años, Ter Stegen busca en Montilivi los minutos que no ha podido encontrar tras regresar de su grave lesión de rodilla. La consolidación definitiva de Joan Garcia en la portería del Barça y las decisiones técnicas de Hansi Flick marcaron su situación. El alemán solo tuvo minutos en el estreno copero en Guadalajara y volvió al banquillo en la siguiente ronda ante el Racing en Santander, quedándose también fuera de la Supercopa de España. La despedida fue dura, entre lágrimas, reflejo del peso específico que ha tenido en el vestuario durante la última década.

Alejandro Balde quiso dedicarle unas palabras en rueda de prensa: “Es un referente muy grande, prácticamente he crecido viéndolo y ahora es mi capitán. Le deseo mucha suerte, estoy contento por él y ojalá gane confianza después de salir de una lesión”.

El FC Barcelona asumirá el 90% del salario pendiente de Ter Stegen hasta el 30 de junio, mientras que el Girona se hará cargo de una cantidad cercana, aunque inferior, al millón de euros. En Montilivi, el reto del internacional alemán es claro: recuperar continuidad y convencer a Julian Nagelsmann para estar en la lista de Alemania de cara al próximo Mundial.

El adiós de Ter Stegen cierra una etapa histórica en el Barça. Llegó en 2014 junto a Claudio Bravo y en su primera temporada levantó la Champions League. Desde entonces, disputó 423 partidos oficiales y se convirtió en uno de los pilares del club. Su palmarés como azulgrana incluye una Champions, seis Ligas, seis Copas del Rey, una Supercopa de Europa, un Mundial de Clubes y cuatro Supercopas de España, la última conquistada recientemente.

La jornada fue completa en clave gerundense, ya que el Girona también hizo oficial la incorporación de Fran Beltrán. El centrocampista madrileño, de 26 años, firma hasta 2030 y se convierte en un refuerzo estratégico para una posición muy castigada durante la temporada. Su llegada responde directamente a una petición de Míchel Sánchez, que llevaba tiempo siguiendo su evolución y lo considera una pieza ideal para dar continuidad, orden y equilibrio al juego.

Beltrán aterriza procedente del Celta de Vigo en una operación facilitada por su situación contractual. El futbolista terminaba contrato el próximo mes de junio y el club gallego optó por negociar para evitar una salida a coste cero. El Girona abonará una cantidad fija cercana a los 150.000 euros, además de un 15% de una futura venta.

El mediocentro no se entrenó el martes por la mañana y viajó a primera hora a Catalunya junto a su familia para someterse al reconocimiento médico. Su fichaje supone también un reencuentro con Míchel, con quien coincidió en el Rayo Vallecano, además de volver a compartir vestuario con Àlex Moreno y Gazzaniga, antiguos compañeros en Vallecas, un factor que ha acelerado su adaptación.

Beltrán llegó al Celta en 2018 como una apuesta personal de Felipe Miñambres y fue ganando peso con el paso de las temporadas, superando habitualmente la treintena de partidos ligueros. Solo en los últimos meses, condicionado por la irrupción de Miguel Román, perdió protagonismo hasta quedarse sin minutos en los dos últimos encuentros. Ahora inicia una nueva etapa en Montilivi con la ambición de convertirse en un futbolista clave.

El Girona se mueve con decisión en el mercado. Con Ter Stegen bajo palos y Fran Beltrán como nuevo eje del centro del campo, Míchel suma dos piezas de experiencia y fiabilidad para apuntalar un proyecto que busca estabilidad inmediata sin renunciar a crecer.

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