La Real Sociedad no ha cambiado de piel, pero sí de pulso. Desde la llegada de Pellegrino Matarazzo al banquillo, el equipo transmite algo que va más allá del resultado: seguridad. No es una revolución ruidosa, es una transformación silenciosa que se percibe en los detalles, en la forma de competir y en la manera de afrontar cada partido. La Real vuelve a parecerse a sí misma, pero con un matiz nuevo.
Una llegada sin tiempo para el margen de error
Matarazzo aterrizó en Donostia en un contexto exigente, sin semanas de adaptación ni discursos largos. El equipo necesitaba respuestas inmediatas y el técnico entendió rápido el mensaje. Ordenar antes de brillar. Ajustar antes de arriesgar. Su primera misión fue clara: devolver al grupo la sensación de estabilidad y confianza, incluso en los momentos incómodos del partido.
💙 Preparado para empezar. pic.twitter.com/L4Kl7mI3ED
— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) December 26, 2025
Identidad reconocible y plan claro
Desde su llegada, la Real muestra una idea más definida. Un bloque más compacto, líneas mejor sincronizadas y una lectura más madura de los tiempos del encuentro. El equipo ya no vive instalado en la urgencia. Sabe cuándo apretar, cuándo esperar y cuándo castigar. No es una Real desatada, es una Real consciente. Y eso, en un calendario exigente, marca la diferencia.
🆕🔛 Su primer día con el equipo. pic.twitter.com/RPkeKULZ1T
— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) December 29, 2025
El vestuario responde
El impacto de Matarazzo también se ha notado puertas adentro. Los futbolistas transmiten claridad en sus roles y compromiso colectivo. Hay jugadores que han ganado peso en el juego, otros que han encontrado continuidad, y todos parecen entender que el rendimiento individual pasa por el funcionamiento del grupo. La sensación es clara: el equipo cree en lo que hace.
✨ 𝗖𝗹𝗮𝘀𝗲 para dar y regalar. pic.twitter.com/FLC1qqYkPy
— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) January 3, 2026
Anoeta vuelve a empujar
El Reale Arena ha recuperado ese clima de complicidad con el equipo. No se trata solo de ganar, sino de reconocer el esfuerzo, el orden y la personalidad. La grada percibe que hay un plan, que el equipo no va a la deriva, y responde con apoyo constante. Ese vínculo vuelve a ser un valor añadido.
💙 Primera celebración del año. pic.twitter.com/WKDo0Y2AQA
— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) January 4, 2026
Optimismo con los pies en el suelo
La Real Sociedad no se ha marcado objetivos grandilocuentes, pero sí ha recuperado la ambición. El mensaje que transmite el equipo es claro: competir cada partido con convicción, sumar desde la fiabilidad y crecer desde la calma.
El “efecto Matarazzo” no es una etiqueta, es una sensación. Y en Donostia, esa sensación vuelve a ser positiva.
🔝 ¡Enero es txuri urdin!
— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) January 22, 2026
📲 Vótales 👉 https://t.co/KKcT86U766#WeareReal
🫡 No está mal para ser su primer mes.
— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) January 22, 2026
💙 Pellegrino Matarazzo, nominado a 𝐄𝐍𝐓𝐑𝐄𝐍𝐀𝐃𝐎𝐑 𝐃𝐄𝐋 𝐌𝐄𝐒 de enero en @LaLiga.
⬇️ Votación abierta.






