La Premier League dio un vuelco inesperado ayer, dejando el camino despejado para que el Arsenal aseste un golpe que podría ser definitivo. Tras el empate 1-1 del Manchester City frente al Brighton en el Etihad Stadium, los pupilos de Mikel Arteta tienen en su mano una ventaja que hace meses parecía inalcanzable. Si los Gunners logran vencer esta tarde al Liverpool en el Emirates, se situarán a ocho puntos de distancia del equipo de Pep Guardiola.
El Manchester City, en mala racha
El conjunto citizen volvió a mostrar síntomas de agotamiento y falta de colmillo. Pese a que Erling Haaland adelantó a los locales desde el punto de penalti (alcanzando la histórica cifra de 150 goles con la camiseta celeste), el City no supo cerrar el encuentro. En la segunda mitad, el Brighton de Fabian Hürzeler dio un paso adelante y encontró el premio gracias a un latigazo de Kaoru Mitoma en el minuto 60. Con este resultado, el vigente campeón encadena tres empates consecutivos, una racha inusual que ha encendido todas las alarmas en Manchester.
Highlights from our draw with Brighton in the @premierleague 📺 pic.twitter.com/HmlFHT2q8o
— Manchester City (@ManCity) January 8, 2026
El Arsenal, ante su gran oportunidad
La presión se traslada ahora al norte de Londres. El Arsenal llega a esta cita con 48 puntos, cinco por encima de un City que ya ha disputado su partido de la jornada 21. Una victoria local no solo hundiría anímicamente a sus perseguidores, sino que colocaría la barrera en los 51 puntos, estableciendo una brecha de ocho puntos más el «goal average» virtual.
🔴 𝗠𝗔𝗧𝗖𝗛𝘿𝘼𝙔 ⚪️
— Arsenal (@Arsenal) January 8, 2026
🆚 Liverpool
🕗 8pm (UK)
🏆 Premier League
🏟️ Emirates Stadium
🤝 @Airwallex pic.twitter.com/dg0DQXzwIh
Sin embargo, el reto no es sencillo. El Liverpool, aunque algo irregular esta campaña, siempre compite en los grandes escenarios y necesita los puntos para no descolgarse de la zona Champions. Arteta recupera a sus piezas clave y espera que el calor de su afición sea el combustible necesario para aprovechar el «regalo» de Guardiola. La Premier League vive hoy un día que puede marcar un antes y un después en la lucha por el título.






