Esta noche a partir de las 21:00 horas, San Mamés acoge uno de los partidos más especiales del calendario: el derbi vasco entre el Athletic Club y la Real Sociedad, correspondiente a la jornada 22 de LaLiga. Un encuentro que su importancia transciende del valor deportivo y puede acarrear consecuencias determinantes para el devenir de la temporada.
El Athletic–Real Sociedad es un partido marcado en rojo por ambos equipos desde el inicio de la temporada. Se trata de un derbi cargado de rivalidad sobre el terreno de juego. Es cierto que la sintonía entre ambas aficiones suele ser ejemplar, dejando siempre imágenes muy bonitas para el espectáculo del fútbol, pero una vez rueda el balón los partidos son muy intensos, competidos y en los que la victoria suele tener un valor muy superior a los tres puntos.
En este caso, además, el duelo llega en un momento de máxima necesidad deportiva, especialmente para el Athletic Club. El equipo de Ernesto Valverde no está logrando plasmar las sensaciones del curso pasado y continúa sin encadenar resultados positivos ni transmitir buenas impresiones en cuanto a juego. De hecho, los rojiblancos ocupan actualmente la decimocuarta posición, a tan solo tres puntos del descenso, una situación absolutamente inimaginable este mismo verano.
Una Real revitalizada
Por su parte, la Real Sociedad llega al derbi en una dinámica muy positiva. El inicio de temporada fue complicado con Sergio Francisco en el banquillo, pero tras su destitución y la llegada de Matarazzo el equipo ha dado un impulso notable, revitalizando su juego y resultados. En la últimas jornada, los txuri-urdin han logrado dos victorias de prestigio ante el FC Barcelona y RC Celta en Anoeta lo que les ha permitido situarse octavos en la clasificación con 27 puntos.
💫 Y Brais hizo el tercero. Vaya victoria.
— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) January 26, 2026
𝗜𝗡𝗦𝗜𝗗𝗘 #RealSociedadCelta
Todo ello hace pensar que la Real tiene una gran oportunidad de volver a ganar en San Mamés, algo que no logra desde hace más de cinco años. Aun así, como suele decirse en este tipo de partidos, los derbis son encuentros especiales en los que las dinámicas pasan a un segundo plano. En Bilbao confían en que este choque pueda servir como un punto de inflexión, un auténtico electroshock para la plantilla que permita empezar a mirar más hacia los puestos europeos que hacia la zona baja de la tabla.
Bajas sensibles en el Athletic
San Mamés promete ser un escenario espectacular, con una afición del Athletic totalmente entregada, consciente de la dificultad del momento, pero dispuesta a empujar a su equipo hacia una victoria clave. Eso sí, Ernesto Valverde no podrá contar con varios futbolistas importantes. Aymeric Laporte no ha entrado finalmente en la convocatoria por problemas musculares, y Dani Vivian tampoco estará disponible, lo que obligará al técnico rojiblanco a alinear a Yuri Berchiche en el eje de la zaga junto a Paredes. Oihan Sancet tampoco ha entrado en la convocatoria tras la lesión sufrida en el último encuentro de Champions frente al Sporting de Portugal.
En el lado visitante, la Real Sociedad recupera al centrocampista venezolano Yangel Herrera, que vuelve a una convocatoria, y también entra en la lista el reciente fichaje Wesley, extremo brasileño en el que la afición txuri-urdin ha depositado muchas esperanzas como posible elemento diferencial en ataque. Por el contrario, Take Kubo y Ander Barrenetxea no estarán en Bilbao por lesión.
Con todos estos ingredientes, el derbi se presenta como un partido de alta tensión, cargado de rivalidad, emoción y con mucho más en juego que tres puntos. Un encuentro que puede marcar un antes y un después para ambos equipos y que volverá a demostrar por qué el fútbol vasco y sus derbis ocupan un lugar especial dentro del panorama futbolístico nacional.






