El Athletic vence, pero no convence

Los rojiblancos consiguieron su billete a los cuartos de final de la Copa tras vencer por 3-4 a la Cultural Leonesa en un partido agónico

El Athletic Club estará en el bombo del próximo lunes de la Copa del Rey. El equipo de Ernesto Valverde venció en su visita a León por 3-4 en un partido en el que se volvieron a evidenciar todos los defectos que tiene el equipo. El triunfo da un respiro a un conjunto que quiere agarrarse a la ilusión de la Copa del Rey en una temporada que, por el momento, está siendo muy negativa.

Por su parte, la Cultural Leonesa pone fin a una edición de Copa en la que ha tenido un trayecto sobresaliente. Los de Ziganda llegaban al partido de anoche con la ilusión de conseguir la machada ante el Athletic. Los aficionados llenaron el Estadio Reino de León dispuestos a conseguir lo que sería la segunda eliminación consecutiva a un equipo de superior categoría, tras haber superado al Levante en la eliminatoria previa.

Ernesto Valverde, consciente de la dificultad del partido, alineó un once de gala en el que las únicas novedades fueron Padilla en la portería (guardameta hasta el momento de la competición) y la inclusión de Lekue en el lateral izquierdo. El “Cuco” sí que formó un once donde había algunas variaciones. Jugadores clave del equipo como Thiago Ojeda, Chacón o Lucas Ribeiro esperaron su oportunidad desde el banquillo.

Durante la primera mitad, el partido tuvo un guion loco. Un total de seis goles que dejaron unos primeros 45 minutos que ya son historia reciente de la competición. La Cultural entró con una dosis extra de intensidad al partido que le permitió llegar varias veces a la portería de Padilla, sobre todo por el carril derecho. La defensa del Athletic demostró desde el principio la poca fiabilidad defensiva que está mostrando la presente temporada y los goles no tardaron en llegar.

En el minuto 16, Iván Calero hizo el primero de la noche. Ahí se desató la locura. Guruzeta, muy fino en el remate, hizo el empate 1-1 diez minutos después. El gol parecía que podría dar algo de estabilidad a los vizcaínos, pero tan solo un minuto después Calero volvió a poner la ventaja en una transición en la que se le vieron todas las costuras a la defensa rojiblanca.

Guruzeta marcó el 2-2 en el 38’, igualando el doblete de Calero. El donostiarra sacó un disparo rápido en el área aprovechando un envío de Galarreta. Rubén Sobrino volvería a poner por delante a los locales, esta vez de penalti. El ex del Cádiz anotó desde los once metros un penalti que provocó Vivian por una mano clara. Cuando el partido parecía llegar al descanso, Nico Williams consiguió provocar una nueva pena máxima gracias a su habilidad en el minuto 45+3, que Sancet aprovecharía para poner el 3-3.

A la vuelta de los vestuarios, como era de esperar, el partido tuvo un ritmo más sosegado. El Athletic salió con la intención de tener más posesión de balón. Sin llegar a zonas comprometedoras para la Cultural, los de Valverde consiguieron protegerse con la pelota y desgastar algo a su rival.

Sin embargo, en el minuto 56 el panorama cambiaría por completo. Tras una falta de Aitor Paredes, el defensa mostró su disconformidad llamando “cagón” al colegiado (según ha indicado el propio árbitro en el acta), lo que supuso la tarjeta roja directa. A partir de ahí, los leones pasaron a ser un equipo reactivo que se protegió en campo propio y se limitó a salir al contraataque cuando robaba la posesión de balón.

El partido concluyó su tiempo reglamentario con el 3-3 en el marcador, con la sensación de que los penaltis eran más que probables. Durante la prórroga, los de Ziganda por un momento pensaron haber conseguido el objetivo. En el minuto 99, Yayo anotó el 4-3 en una jugada rocambolesca en el área del Athletic, donde el equipo no pudo despejar la pelota hasta en tres ocasiones. Cuando el gol parecía un hecho, el VAR llamó a Hernández Hernández para valorar un posible fuera de juego posicional que acabaría señalando.

Antes de terminar el primer periodo de la prórroga llegó la jugada que decidiría el partido. Unai Gómez, uno de los mejores del Athletic, se marchó por banda derecha haciendo gala de su potencia física y, tras un maravilloso recorte, envió el balón al palo. El rechace lo recogió Nico Williams, que con destreza provocó un nuevo penalti, esta vez cometido por Yayo. Unai Gómez asumió la responsabilidad y marcó el 4-3 final con un disparo raso a la izquierda de Bañuz.

La victoria permite al Athletic clasificarse a los cuartos de final de la competición, donde conocerá rival en el sorteo del próximo lunes. Pese a ello, la afición no quedó satisfecha con el rendimiento de su equipo. Las sensaciones en cuanto a juego siguen siendo dudosas y ahora afronta un tramo decisivo de la temporada en el que se decidirán sus aspiraciones tanto en Liga como en Champions League.

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