El 2026 no ha arrancado como esperaba el Elche CF. El conjunto franjiverde atraviesa un inicio de año complicado, sin conocer la victoria en los cuatro primeros compromisos oficiales, con un balance de dos derrotas y dos empates que ha frenado la inercia positiva con la que cerró el tramo final de 2025. El Elche empieza el 2026 sin premio y el último partido ante el Sevilla refleja su inicio de año. Los sevillanos consiguieron empatar un 2-0 en contra por los errores del conjunto ilicitano.
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— Elche Club de Fútbol (@elchecf) January 19, 2026
El empate logrado en Mestalla ante el Valencia dejó buenas sensaciones competitivas, pero no ha sido suficiente para cambiar una dinámica que empieza a generar preocupación en clave clasificatoria. El Elche ha mostrado orden, compromiso y capacidad para competir, pero le está faltando contundencia. Un detalle que está marcando la diferencia en partidos igualados.
Se escapa la victoria en Mestalla 😤👊
— Elche Club de Fútbol (@elchecf) January 10, 2026
Buena segunda parte del equipo. A pensar en la Copa del Rey#ValenciaElche pic.twitter.com/m4xLhWXOwu
Las dos derrotas sufridas en este arranque de año han tenido un denominador común: errores individuales. El equipo ha competido durante muchos minutos, pero ha pagado caro errores puntuales. Los empates, por su parte, han dejado la sensación de oportunidades perdidas, encuentros en los que el Elche estuvo cerca de sumar más, pero se quedó a medio camino.
El cuerpo técnico insiste en que el rendimiento no es tan negativo como reflejan los resultados. El equipo mantiene una estructura sólida, no se descompone con facilidad y sigue siendo reconocible en su propuesta. Sin embargo, el fútbol no entiende de merecimientos, y la necesidad de sumar victorias empieza a ser una urgencia para no perder terreno en la clasificación.
Además, el inicio de año ha estado condicionado por contratiempos físicos y la gestión de una plantilla que ha tenido que adaptarse a bajas importantes. Estos factores han obligado a reajustar piezas y han afectado a la continuidad en el once, algo clave para encontrar estabilidad en una fase de la temporada especialmente exigente.
La afición, por su parte, mantiene la confianza, pero empieza a mirar el calendario con atención. El Martínez Valero ya no es solo un refugio, sino un escenario donde el Elche necesita reencontrarse con el triunfo. Tras perder su invicto, cuanto antes vuelvan a la senda de la victoria para cambiar el rumbo de este inicio de 2026.
El mensaje desde el vestuario es de calma y trabajo. Cuatro partidos sin ganar no definen una temporada, pero sí marcan un aviso. El Elche sabe que el margen de error se reduce y que el siguiente triunfo no puede esperar mucho más. El año acaba de empezar, pero el reloj competitivo ya corre.






