El inicio de 2026 está siendo especialmente oscuro para el RCD Espanyol, que aún no conoce la victoria en lo que va de año en competición liguera. Un dato contundente que no solo refleja una mala racha puntual, sino que empieza a dibujar un escenario preocupante para un club que aspiraba, como mínimo, a transitar la temporada con estabilidad.
Aunque gracias a la gran primera vuelta del equipo perico en Liga, les ha dejado un gran margen de error para no tener muchas preocupaciones respecto a la zona baja de la tabla ya que siguen en puestos europeos pero ahora con una distancia mínima de puntos respecto a los equipos que le siguen en la tabla.
Resultados que invitan a la cautela
El problema no es tanto dónde está el Espanyol, sino hacia dónde apunta la tendencia. Las últimas jornadas han dejado un balance pobre en puntos, con partidos en los que el equipo ha competido, pero sin la contundencia necesaria para cerrar encuentros. Empates que saben a poco y derrotas ajustadas han ido erosionando una ventaja que se había construido con esfuerzo en la primera parte del curso.
El Espanyol solo ha sumado 1/15 puntos en enero. El equipo ha pasado de luchar por Champions a caerse por completo.
— Albert Ortega (@AlbertOrtegaES1) January 31, 2026
¿Qué está pasando?
Manolo González: "Con tanta polla de Europa y tanta mierda de ir a Europa… a ver si nos estamos equivocando". pic.twitter.com/m4Wk6gcYdS
La consecuencia es clara: la zona media-baja se ha comprimido y una mala racha prolongada podría provocar una caída rápida de puestos. En una Liga tan igualada, el colchón actual puede desaparecer en cuestión de semanas.
Un equipo en fase de ajuste
Otro de los factores que explican esta irregularidad es el proceso de adaptación de los nuevos jugadores incorporados. Varias caras nuevas sin experiencia en la Liga han llegado al equipo, aportando potencial pero también cierta falta de automatismos. La conexión entre líneas todavía no es fluida y, en algunos tramos de partido, se nota la ausencia de mecanismos colectivos bien consolidados.
📈🔵⚪ Cuesta de enero en el Espanyol
— Diario SPORT (@sport) February 1, 2026
👎 El conjunto perico se ha venido abajo en las últimas jornadas y encadena ya cinco partidos sin conocer la victoria
✍️ @marcgazquez https://t.co/ihsDLRQuI2
El equipo ha perdido continuidad en su juego: hay fases aceptables, incluso buenas, pero sin regularidad durante los noventa minutos. Esa intermitencia es la que impide transformar buenas sensaciones puntuales en resultados sólidos.
La lesión de Puado, un golpe clave
La enfermería tampoco está ayudando. La ausencia de jugadores importantes ha tenido un impacto directo en el rendimiento ofensivo. Especialmente sensible es el caso de Javi Puado, cuya lesión ha privado al equipo de uno de sus referentes en ataque, tanto por gol como por liderazgo y energía en la presión alta.
Sin Puado, el Espanyol ha perdido profundidad, desequilibrio y capacidad para castigar errores rivales. Su baja ha obligado a reajustes que no siempre han dado el resultado esperado.
Demasiado tiempo sin el pichichi de la última temporada.
— Brian Calvo (@Brian_n11) November 9, 2025
Demasiado tiempo sin un futbolista que siempre aporta. Un generador de ocasiones por todo el frente de ataque.
Demasiado tiempo sin Javi Puado. El Espanyol necesita el regreso de su capitán.
Ausencia importantísima #rcde pic.twitter.com/QlF8QbAVlA
Preocupación contenida, pero real
En el vestuario y el cuerpo técnico se insiste en la calma: la clasificación aún es buena y el margen existe. Sin embargo, la preocupación empieza a ser legítima. No por una situación crítica inmediata, sino por la sensación de que, si no se corrigen ciertos detalles —efectividad ofensiva, solidez defensiva y continuidad en el juego—, el equipo puede verse arrastrado a una dinámica peligrosa.
Un momento clave de la temporada
Las próximas jornadas serán determinantes. Recuperar efectivos, integrar definitivamente a los nuevos fichajes y volver a sumar de tres en tres se antoja fundamental para evitar que esta inquietud se convierta en un problema mayor.
El Espanyol sigue mirando hacia arriba, pero sabe que el fútbol no perdona la inercia negativa. Y en este arranque de 2026, más que pánico, lo que se respira en Cornellà es una preocupación creciente que exige reacción inmediata. Aunque Manolo González ya advirtió que el Espanyol no miraba a Europa y que la gente no se acostumbrase al «espejismo» que estaba viviendo el equipo blanquiazul en la primera vuelta liguera






