El eterno conformismo del Borussia

Los bergamascos remontaron el resultado de la ida con un apabullante 4-1. El tanto en la última jugada de Samardžić les dio el pase.

Otro proyecto que fracasa del Dortmund. Una nueva caída cruel. Tras un gran resultado en el coliseo amarillo por 2 a 0, los teutones dejaron escapar la oportunidad de estar en los octavos de final de la Champions League. La Atalanta arrolló a un Borussia irreconocible. El batacazo europeo refleja la deriva a la que navega el club y pone punto y final a una campaña decepcionante.

La eliminación del Borussia Dortmund de la mejor competición de clubes del continente ha llenado de rabia y confusión los corazones de los aficionados del club alemán. Si bien es cierto que las palabras de Niko Kovač en los pasados meses definen la escasa aspiración de los germanos, «Die Schwarz-Gelben» siempre han sido un gigante europeo. Esa falta de anhelo y de fe es comprobable a nivel de palmarés, pues la última vez que el club ganó la Bundesliga fue en la temporada 11/12; y han pasado casi 30 años desde su última ‘Orejona’. También cabe mencionar que el equipo ha llegado recientemente a dos finales, aunque cayendo frente al Bayern (2013) y Real Madrid (2024).

Los jugadores de la Atalanta celebrando la clasificación | Vía X: @Atalanta_BC

Pese a que ni la obligación ni la exigencia del equipo germano sea la de ganar títulos, entidades similares a nivel histórico como el Atlético de Madrid o el Inter de Milán han logrado conquistar sus respectivas ligas en los últimos años frente a rivales de mayor músculo económico. A ello hay que sumar que, con un modelo similar al del Ajax, aunque el Dortmund haya desarrollado jóvenes posteriormente convertidos en estrellas como Haaland, Bellingham o Sancho, los propios futbolistas optaron por abandonar Borussia en busca de clubes más competitivos. Últimamente, el Dortmund ha obtenido grandes ingresos económicos y tampoco los ha invertido adecuadamente para formar esa máquina invencible de fútbol que merecen y que muchos esperan ver algún día. Cada campaña la sensación con el Dortmund es la misma: la de un club con gran potencial, pero que nunca alcanza la grandeza.

Resulta complejo pensar que una plantilla dirigida, hace varios cursos, por Jürgen Klopp y formada por Lewandowski, Reus, Götze y Hummels (entre otros), no tenga ahora a más de dos jugadores diferenciales en su puesto. En todo caso, el primer ejemplo puede ser sustituido por el año de Jude y Erling o el de Aubameyang en punta. La realidad es que el Dortmund empeora cada temporada de forma progresiva mientras que los bávaros no tienen rival en Bundesliga. En la 23/24, el Borussia demostró que todo trabajo tiene su recompensa. Sin ser el equipo con más calidad, el Dortmund consiguió contra todo pronóstico disputar en Wembley la final frente al conjunto de Ancelotti. Su camino no fue fácil, pero hubo una esperanza que a día de hoy se ha disipado.

Aubameyang con el trofeo de máximo goleador de la Bundesliga del año 2017 | Vía X: @BVB

Muchos seguidores del Borussia señalan a Kovač como culpable de la situación que atraviesan; otros a la planificación deportiva y al compromiso de sus jugadores. El lado positivo es que el Dortmund podrá abordar el próximo curso con varios meses de antelación porque, salvo catástrofe, el equipo disputará de nuevo la Champions League. El grave error de Kobel, ‘rematado’ por Bensebaini con el penalti cometido y la expulsión, reflejó la dantesca actuación que presenciaron los espectadores el pasado miércoles de un pobre y triste Borussia Dortmund.

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