La semana pasada el presidente del Deportivo Alavés, Alfonso Fernández de Trocóniz, subrayó en una entrevista concedida al medio 2PlayBook que el club vitoriano necesita crecer y que la clave está en una reforma profunda del Mendizorroza o en la creación de un nuevo estadio.
“Mendizorroza debe ser una fuente adicional de ingresos, no solo por abonados, sino por todo lo que genera en días de partido y fuera de ellos”, afirmaba Fernández de Trocóniz.
Tras las declaraciones del presidente, la asociación de pequeños propietarios del Alavés, Gurea DA-Accionistas Albiazules, manifestó ayer, en un comunicado enviado a los medios de comunicación, políticos y asociaciones de comercio y hostelería, que la opción más adecuada es la renovación del estadio actual y no la reubicación del campo en una zona distinta.
Asimismo, los accionistas aclararon en el escrito que no están conformes con la forma de obtención del rendimiento económico expuesto. “La búsqueda de beneficios empresariales privados debería quedar en un segundo plano. Entendemos al Mendizorroza como la casa del alavesismo y no un instrumento para el lucro particular”, precisaron.
También resaltaron que el recinto deportivo babazorro necesita una reparación urgente tras 102 años de uso, priorizando la seguridad, la accesibilidad, comodidad y cercanía del nuevo proyecto. El principal objetivo es el confort de la afición en un entorno seguro y su experiencia positiva disfrutando los partidos. Un público satisfecho que podría aumentar si aprueban los cambios del aforo actual de 19.840 a 32.000 asientos.
🖋️ Agiria / Comunicado
— GUREA DA (@gureada_) January 20, 2026
🏟️ Mendizorrotza pic.twitter.com/JhWm8dKFy4
Modificaciones a partir del primer momento
El estadio de Mendizorroza se inauguró el 27 de abril de 1924, en un encuentro entre el Alavés y la SD Deusto. Desde entonces la instalación deportiva ha pasado por distintas reestructuraciones. En 1950 se colocó una torre destinada a la retransmisión de los partidos a cargo de Radio Vitoria que terminó siendo derribada en 1993. En 1953 se creó la primera tribuna del estadio y en 1962, para mejorar la asistencia de los aficionados, se montaron las cubiertas. Finalmente, el campo mejoró el aforo a un total de 19.840 espectadores.






