El Getafe atraviesa un tramo espeso de la temporada. No es solo una cuestión de resultados, aunque el equipo encadena varias jornadas sin victoria, sino de sensaciones. El conjunto de Bordalás, habitualmente reconocible por su intensidad y su solidez, se está encontrando con dificultades para imponer su estilo y sostener los partidos en los momentos clave.
La derrota reciente ante la Real Sociedad en el Coliseum dejó una imagen repetida: un Getafe competitivo, pero sin la contundencia necesaria para transformar su esfuerzo en puntos. La falta de pegada se ha acentuado en las últimas semanas y el equipo ha tenido que reinventarse sin disponer de demasiadas alternativas ofensivas fiables.
El contexto tampoco ayuda. El Coliseum continúa en obras y eso condiciona la atmósfera habitual del estadio. El club ya ha confirmado que no habrá afición visitante del Valencia debido a la imposibilidad de habilitar una zona segura, un detalle que añade un matiz peculiar al ambiente del domingo. A nivel deportivo, el rendimiento en casa ha sido irregular: el equipo compite, pero no termina de encontrar la continuidad necesaria para encadenar resultados.
Un mercado completamente bloqueado
El otro gran foco azulón está en los despachos. El Getafe sigue sin poder inscribir refuerzos en este mercado de invierno debido al bloqueo del fair play financiero. LaLiga mantiene paralizada la inscripción de nuevos jugadores por un desajuste en el límite salarial, según explican medios como Matteo Moretto. El origen del problema está en la operación de Christantus Uche con el Crystal Palace, cuyos ingresos previstos fueron inicialmente computados como probables, pero posteriormente retirados del balance tras una revisión del organismo.
Esa reinterpretación ha dejado al club sin margen para registrar nuevas incorporaciones, pese a que varias operaciones están avanzadas desde hace semanas. El presidente Ángel Torres ha reconocido públicamente que la situación con LaLiga mantiene al club en un punto muerto y que esperan una resolución que permita desbloquear el mercado.
Mientras tanto, Bordalás insiste en la necesidad de refuerzos. El equipo necesita alternativas en varias posiciones, pero la planificación deportiva está completamente condicionada por este conflicto. La sensación interna es que el Getafe tiene movimientos preparados, pero no puede ejecutarlos hasta que LaLiga dé luz verde.
El Getafe está cerca de Ilias Akhomach, del Villarreal. Hay buena sintonía entre las partes. @marca
— Matteo Moretto (@MatteMoretto) January 11, 2026
Un momento que exige carácter
El partido del domingo llega en medio de este escenario: un equipo que necesita reencontrarse con su identidad competitiva y un club que trabaja contrarreloj para resolver un bloqueo que afecta directamente al rendimiento deportivo. El Valencia tampoco atraviesa su mejor momento fuera de casa, pero el foco azulón está en sí mismo, en recuperar sensaciones y en encontrar soluciones mientras el mercado sigue congelado.






