El Girona buscará los tres puntos ante el peor visitante de Laliga

El Girona de Míchel tuvo un comienzo de temporada inestable, pero se enfrenta a una gran oportunidad para acabar la primera vuelta mejor

El Girona de Míchel tuvo un comienzo de temporada bastante inestable, pero se enfrenta a una gran oportunidad para acabar la primera vuelta mejor. Vencer al Osasuna daría al equipo catalán unos buenos 21 puntos, lo que mantendría su meta: seguir en Primera. El míster lo dice claro ganar sería un «aprobado justito», tras salir de los últimos puestos en la jornada final.

Osasuna, el peor visitante, con solo dos empates en nueve partidos lejos de El Sadar, es una buena razón para que Montilivi festeje una victoria que calmara los demonios de la temporada.

A pesar del reciente empujón en el juego, la calma no abunda en Girona. En las oficinas de Montilivi el mercado bulle buscando refuerzos y resolviendo salidas que se complican, como la del portero Livakovic.

En cuanto al ámbito deportivo, Míchel le da la bienvenida a Cristhian Stuani, totalmente recuperado de su lesión en el sóleo, una noticia alentadora para un equipo que necesita marcar goles. No obstante, el entrenador seguirá lidiando con muchas ausencias: Ounahi, Van de Beek, Portu y Abel Ruiz, quien lamentablemente recayó de sus problemas en el cuádriceps en el primer entrenamiento del 2026. Tampoco estará Jhon Solís, quien está a punto de dejar el club para liberar un puesto de extracomunitario para la inscripción de Claudio Echeverri, quien aún no podrá estrenarse en LaLiga.

Osasuna encara el partido con la tarea pendiente de elevar su desempeño fuera de casa. Después de ofrecer buenas señales frente al Athletic en la pasada jornada, el equipo de Alessio Lisci viajó con el deseo de terminar con su mala racha lejos de Pamplona. Con la plantilla casi entera y el fichaje invernal de Javi Galán, que podría empezar de titular como extremo, los rojillos anhelan su primer triunfo liguero lejos de su estadio.

«Sería un avance muy significativo, por sacarnos esto que nos persigue en la mente», admitió Lisci antes del encuentro.

Un triunfo no solo daría un empujón anímico, sino que además, también le permitiría al Osasuna traspasar la barrera simbólica de esos 20 puntos y afrontar la segunda parte del torneo con mayor calma.

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