El crecimiento del Girona FC también se refleja fuera del terreno de juego. Tras el cierre del mercado invernal, LaLiga publicó la actualización del Límite de Coste de Plantilla Deportiva (LCPD), el indicador que fija cuánto puede destinar cada club a su primer equipo, cuerpo técnico y estructura deportiva. En el caso del conjunto gerundense, las cifras confirman una tendencia al alza.
El club catalán ha incrementado su límite salarial en 1,517 millones de euros respecto al registro de septiembre. Entonces figuraba con 75,442 millones, mientras que la nueva cifra se sitúa en 76,959 millones. Un aumento moderado, pero significativo, que permite al Girona consolidarse como el décimo equipo de Primera División con mayor capacidad salarial.
La actualización llega tras un mercado invernal con varios movimientos que han influido en ese reajuste. En el apartado de incorporaciones aterrizaron en Montilivi futbolistas como Fran Beltran, Claudio Echeverri y Marc-Andre ter Stegen. Sin embargo, la grave lesión del guardameta alemán obligó al club a acudir nuevamente al mercado para reforzar la portería con el fichaje del agente libre Ruben Blanco.
En el capítulo de salidas también hubo ajustes importantes. Abandonaron la plantilla el portero Dominik Livakovic y los colombianos Yaser Asprilla y Jhon Solis, movimientos que contribuyeron a equilibrar el nuevo escenario financiero.
Más allá de los nombres propios, la evolución económica confirma el salto estructural que ha dado el Girona en los últimos años dentro del fútbol español. Situarse en la zona media de la clasificación salarial de LaLiga era algo difícil de imaginar no hace demasiadas temporadas. La histórica participación del club en la UEFA Champions League también ha contribuido a reforzar esa estabilidad.
Aun así, la entidad mantiene un discurso prudente. El director deportivo, Quique Carcel, ha insistido en distintas ocasiones en la necesidad de sostener una gestión responsable que garantice la viabilidad del proyecto a largo plazo. El límite salarial, al fin y al cabo, no asegura resultados deportivos. Pero sí refleja algo igual de importante: la estabilidad de un club que sigue creciendo paso a paso dentro y fuera del campo.






