El Girona FC suma y sigue con su objetivo lejos del descenso

El 2026 le ha sentado de maravilla al Girona. Dos partidos y dos victorias han cambiado el panorama, saliendo del descenso

El 2026 le ha sentado de maravilla al Girona. Dos partidos y dos victorias han cambiado el panorama de los de Míchel, que no solo han salido del descenso, sino que han logrado cerrar la primera vuelta fuera de la zona roja. Tras el triunfo en Mallorca, los catalanes reafirmaron su reacción en Montilivi, donde superaron a Osasuna gracias a un golazo de Vanat, decisivo una vez más. Mientras el Girona aprieta el acelerador hacia la salvación, el conjunto navarro prolonga su calvario lejos de El Sadar: sin victorias y con solo dos puntos sumados a domicilio.

Fieles a la máxima de no tocar lo que funciona, Míchel y Alessio Lisci apenas introdujeron cambios respecto a la jornada anterior. La única novedad de inicio fue Hugo Rincón en el once del Girona. El arranque, sin embargo, fue de Osasuna, muy incisivo por la izquierda gracias a Javi Galán, cuyo entendimiento con Víctor Muñoz generó constantes problemas a la zaga local. De hecho, Blind tuvo que lanzarse con todo para evitar el gol de Moncayola en los primeros compases.

Osasuna empezó mejor, robándole el balón al Girona y alternando fases de control. Aun así, los de Míchel fueron imponiendo su estilo, con Álex Moreno muy activo por el costado izquierdo. El intercambio de golpes fue constante: los navarros rozaron el gol con llegadas de Rubén García, Víctor Muñoz y Budimir, pero la falta de acierto acabó siendo castigada. En el minuto 44, Álex Moreno se inventó una acción de gran clase dentro del área y Vanat firmó una genialidad de espuela, un recurso de auténtico crack para poner el 1-0 justo antes del descanso.

Tras el paso por vestuarios, Osasuna volvió a llamar a la puerta. Rubén García estrelló un potente disparo en el larguero y el rechace no encontró rematador. El Girona respondió con personalidad: Bryan Gil obligó a lucirse a Sergio Herrera y Vanat vio cómo le anulaban un segundo gol por fuera de juego. El encuentro se mantuvo abierto y lleno de tensión.

Lisci apostó en el tramo final por un planteamiento más ofensivo, con dos delanteros, y Osasuna lo intentó hasta el final. Torró estuvo cerca del empate con un cabezazo que rozó el palo, pero el partido se fue espesando entre interrupciones y nervios. Una tángana final, que acabó con la expulsión de Lass, puso el broche a un duelo cargado de emoción.

El pitido final confirmó la consolidación de la reacción del Girona, que encadena dos triunfos vitales y mira la permanencia con renovado optimismo. Osasuna, en cambio, cierra la primera vuelta sin conocer la victoria fuera de casa, una asignatura pendiente que empieza a pesar.

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