El Girona arranca el año venciendo al Mallorca 1-2 en Son Moix, un choque crucial por la permanencia en la jornada 18 de LaLiga. El equipo de Míchel jugó serio y eficaz, lo justo para ganar tres puntos, súper valiosos que sirven para respirar y apartarse gradualmente del descenso.
Primera Mitad controlada por Girona
El partido empezó tenso, como era de esperarse. El Mallorca, con Leo Román; Maffeo, Valjent, Raillo, Mojica; Samu, Morlanes, Darder; Virgili, Asano y Muriqi, no tardó en avisar. Un centro de Virgili llegó a la cabeza del delantero kosovar, casi poniendo arriba a los locales en la primer ocasión clara. El Girona, frio al principio, reaccionó al susto, crecieron con el tiempo.
Después, los catalanes tomaron las riendas buena parte de la primera parte, presionando arriba y moviendo la bola con calma. El dominio obtuvo recompensa en el minuto 25, Tsygankov, el que más rompía el encuentro, probó suerte desde fuera del área. El tiro, precioso colocado, tuvo la ayuda involuntaria de Leo Román, que no pudo atajar el balón. El gol premió los mejores minutos del equipo visitante.
Segunda Mitad con final tenso
Despues del descanso, el Mallorca avanzo. Los dirigidos por Arrasate buscaron a Muriqi con ímpetu para saturar el área y lograron mayor presencia en el campo rival. Hasta consiguieron empatar, por un gol de Asano, anulado por un fuera de juego apretado. El Girona logró resistir en ese momento y golpeo en el momento necesario. En el minuto 65, Vanat completó una muy buena transición ofensiva para lograr el 0-2 y encaminar el triunfo.
Con el resultado adverso, el Mallorca se lanzó al ataque. Míchel reforzó la defensa y decidió aguantar. Los locales obtuvieron recompensa ya en el tiempo añadido, cuando Muriqi convirtió un penalti en el 91 para agregarle emoción al final. Pero, el Girona aguantó, sellando una victoria fundamental.
Con esta victoria, los catalanes cosechan su segunda victoria consecutiva fuera de casa y comienzan el año con buen ánimo. Tres puntos son los que realmente valen, no solamente en la tabla, sino para subir la moral, frente a un rival importante y en un lugar donde siempre toca esforzarse.






