El Inter levanta la cabeza: 2-0 en casa del Lecce

El equipo de Chivu se redime tras la dura derrota del miércoles en casa del Bodo Glimt, con un 2-0 ante el Lecce. Ahora los nerazzurri se encuentran a +10 sobre el Milan
El Inter levanta la cabeza: 2-0 en casa del Lecce

El Inter volvió a ganar en la Serie A, esta vez en casa del Lecce.
Marcaron los suplentes Mkhitaryan y Akanji, que llevaron al equipo de Chivu a +10 sobre el Milan.
Otra noche para olvidar para Bastoni, abucheado por los aficionados locales con una lluvia de silbidos e insultos cada vez que el defensor italiano tocaba el balón.

La primera parte comenzó con el Inter en pleno control, rozando la primera gran ocasión en el minuto 10.
Tras un centro de Di Marco, Luis Enrique remató de volea, pero Siebert salvó sobre la línea de gol.
Respuesta del Lecce con Cheddira, detenido in extremis por De Vrij.
El más peligroso para los visitantes fue Pio Esposito, en estado de gracia en los últimos partidos, pero la férrea marcación de la defensa del Lecce le niega la ventaja.

La segunda parte sigue el mismo guión y en el minuto 51 el Inter se adelantaron con Di Marco, pero el gol fue anulado por fuera de juego de Thuram.
El marcador se mantuvieron equilibrado hasta 15 minutos antes del final.
De un córner lanzado por Di Marco nació el primer gol del Inter, con Mkhitaryan superando a Falcone.
Siete minutos después el marcador registró el segundo tanto de los visitantes.
Acción calcada: Di Marco ejecutó otro saque de esquina que fue capitalizado por el cabezazo de Akanji, que venció a Falcone.
Para el número 32 fue su decimocuarta asistencia de la temporada, demostrando una vez más el papel fundamental que desempeña en los esquemas de Chivu.

El técnico habló ante los micrófonos tras otro éxito en la Serie A, logrando una victoria en un campo complicado como el del Lecce.
Los dos goles nacen de dos intuiciones para cambiar la alineación, demostrando cómo el Inter cuenta con una plantilla amplia y competitiva más allá del once titular.

«¿La celebración tras el gol de Mkhitaryan? No vi lo que pasaba detrás de mí en el banquillo y no sé si alguien había predicho su tanto, pero fue importante. Teníamos que aprovechar las jugadas a balón parado: lanzamos muchas y en la primera parte no estuvimos precisos. En la segunda fue mejor también porque tenemos a Fede, que es un fenómeno. Su zurda es mejor que la mía. ¿También mejor que la de Kolarov? No lo sé y no lo digo porque si no se ofende«, afirmó Chivu.

Luego, sobre el caso Bastoni: «Desde mi punto de vista es un capítulo cerrado. Aprecio mucho su profesionalidad, pero también desde el punto de vista humano entendió el error y eso le honra. Es consciente de que lo primero es el equipo«.

Después analizò el compromiso del martes por la noche contra el Bodo Glimt en Champions League: «Somos conscientes de las dificultades y de que nadie nos regala nada. En Champions tenemos la vuelta en casa y debemos estar preparados porque la clasificación aún está en el aire. Tenemos que ser la mejor versión de nosotros mismos«, dice confiado el técnico rumano.

Por último, hablò de Dumfries y Calhanoglu: «Denzel ha hecho algo con nosotros en estas semanas, menos en la última porque siempre hemos estado de viaje y solo hicimos una sesión ligera ayer. Desde mañana Dumfries estará oficialmente a disposición y trabajará con el grupo; hasta ahora le quitamos algo de carga porque no estaba al máximo. Calhanoglu, desde el lunes, estará con sus compañeros«.

Bastoni pagó caro el feo episodio que llevó a la expulsión de Kalulu.
Cada vez que tocaba el balón, todo el estadio de Lecce le dedicaba una lluvia de silbidos e insultos al número 95.
A días de lo ocurrido, Bastoni sigue siendo considerado culpable de un grave gesto antideportivo.
A pesar de las disculpas que llegaron antes del partido del miércoles pasado en casa del Bodo Glimt, pareció que toda Italia se ha unido contra el defensor nerazzurro.

Una situación que incluso llevó a Kolarov a girarse hacia la grada detrás del banquillo del Inter para pedir clemencia a los aficionados del Lecce.
Los silbidos llegaban cada vez que Bastoni tocaba el balón o disputaba un duelo con un jugador local.
Queda por aclarar si los abucheos eran para intentar forzar el error del defensor o si simplemente su gesto no ha sido perdonado.
Una cosa está clara: de aquí al final de la temporada, Bastoni deberá tener la piel dura y estar preparado para el ambiente encendido que le reservarán los estadios de Italia en los que juegue.

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