El CD Leganés atraviesa un momento difícil tras conseguir cuatro empates consecutivos que han mermado las expectativas creadas a comienzos de temporada. El conjunto pepinero, que había mostrado solidez en las primeras jornadas, ha visto cómo sus resultados recientes empiezan a generar preocupación tanto en la afición como en el entorno del club.
👀 El Leganés suma su tercer peor arranque en Segunda desde su retorno al fútbol profesional en 2014.
— LegaFᴀɴᴛᴀsʏ (@LegaFantasy) September 8, 2025
ℹ️ Sólo dos inicios de temporada fueron peores en la categoría de plata. Está empatado con el de la 15-16, pero entonces al menos se ganó un partido.https://t.co/TjRwMdJa33
Uno de los aspectos más comentados es el estilo de juego que propone Paco López. El técnico valenciano no termina de dar con la tecla y su idea, basada en el control del balón y la verticalidad ofensiva, no se está traduciendo en victorias. El Leganés suele firmar buenos arranques de partido, presionando arriba y mostrando una clara intención de dominar, pero conforme avanzan los minutos las sensaciones cambian.
Los cambios introducidos desde el banquillo, tras decisión del equipo técnico, están siendo objeto de crítica. En más de un encuentro, las situaciones han desentonado el ritmo del equipo, restándole equilibrio y provocando que los rivales encuentren facilidades para generar peligro. Esto ha hecho que el CD Leganés haya dejado escapar puntos que eran muy importantes para el club.
Además, hay futbolistas claves en el equipo que todavía no han alcanzado el nivel esperado. Jugadores como Gonzalo Melero y Oscar plano, son jugadores esenciales para el centro de campo y en la creación de ocasiones, pero no logran conectar. Su bajo rendimiento ha condicionado al equipo en ataque y ha hecho que otros jugadores de la plantilla carguen demasiado.
A esta situación se suma la ausencia de varios futbolistas importantes, cuya baja se notó de manera clara en los últimos compromisos. La falta de alternativas del Leganés ha hecho que a la hora de destacar en el terreno de juego, hayan tenido muchas más dificultades y de ahí su acumulación de empates.
En Butarque preocupa que esta dinámica pueda convertirse en una tendencia peligrosa y recurrente en sus partidos. Aunque el equipo se mantiene competitivo y no pierde la esperanza, la sensación es que el proyecto de Paco López todavía no ha logrado consolidarse. Esto hará que los próximos partidos sean decisivos para el conjunto pepinero.






