El nuevo encaje de Dani Olmo

El internacional español no ha sumado muchos minutos en las tres primeras jornadas
Dani Olmo

Hansi Flick encara su segunda temporada a los mandos del Barcelona. Tras un primer año más que fructífero que ha devuelto la ilusión al aficionado culé, el desafío para el técnico es difícil pero a la vez excitante: repetir o superar lo logrado. Así pues, una vez que el calendario empiece a correr, habrá que analizar si el técnico opta por mantener un bloque similar al del curso pasado o si, por el contrario, hay modificaciones.

La realidad es que los resultados obtenidos en las tres primeras jornadas ligueras (una victoria holgada en Mallorca , un triunfo sobre la bocina ante el Levante y un empate en Vallecas) y las declaraciones del propio Flick aludiendo a síntomas de altivez en la plantilla, invitan a pensar que podría haber modificaciones en las ideas del entrenador. El campo dicta sentencia y no parece que el peso de ningún nombre vaya a recaer sobre la espalda del instructor germano.

Uno de los nombres en discordia es el de Dani Olmo. Cabe recordar que el mediapunta español fue uno de los bastiones del cuadro barcelonista en la 24-25. Su dinamismo y su buen pie en espacios reducidos permitieron que se erigiera en los esquemas del técnico y fue uno de los jugadores con más influencia en el equipo. De hecho, disputó un total de 39 partidos a lo largo de la campaña (25 en LaLiga, 9 en Champions, 4 en Copa del Rey y la final de la Supercopa de España), en los que anotó doce tantos y repartió seis asistencias. Es más, su papel era tan relevante que su baja en la semifinal de la Supercopa de España debido a los problemas relativos a su inscripción era vista como un duro varapalo para el funcionamiento del bloque catalán.

Sin embargo, el comienzo de la nueva temporada ha generado incertidumbre acerca del rol de Olmo. Jugó 45 minutos en los dos primeros encuentros y fue titular en Vallecas hasta el 62. En paralelo, su escasa participación con la selección en el parón no despeja muchas dudas. Disputó 19 minutos contra Bulgaria y no saltó al césped frente a Turquía . Fermín, futbolista con condiciones similares, entró en el terreno de juego en el 68.

Conviene señalar que los problemas musculares constituyen el talón de Aquiles del ex del Leipzig, ya que le impiden cosechar estabilidad. «Me siento importante. En una temporada tan larga, con tantas competiciones y partidos, es importante que estemos todos conectados y la competencia ayuda, siempre. Busco más continuidad, como todos los jugadores. Es importante tenerla, a nivel físico y para las sensaciones. Ese es el objetivo. Necesito minutos y jugar» Así expresaba su postura al respecto el jugador de Terrasa en el programa «Tot Costa» recientemente.

Así las cosas, habrá que ver la evolución de la situación futbolística del talentoso enganche. Calidad no le falta, pero será vital que acople su rendimiento físico y sus extraordinarias cualidades a las exigentes demandas de Flick.

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