Un equipo que se reinventa sin romperse
El Getafe ha vivido muchas versiones de sí mismo, pero pocas tan equilibradas como la actual. Mantiene su dureza competitiva, pero ha añadido juventud, piernas frescas y perfiles que permiten imaginar un equipo más versátil. No es una revolución, sino una evolución silenciosa.
Zaid Romero y Boselli: dos fichajes que hablan el idioma Bordalás
Ambos futbolistas han aterrizado con una facilidad sorprendente. Zaid Romero aporta contundencia, anticipación y una presencia aérea que el equipo necesitaba. Boselli es ese jugador que siempre suma: serio, disciplinado, tácticamente inteligente.
Son fichajes que no buscan titulares, sino puntos. Y eso, en el Getafe, vale más que cualquier presentación rimbombante.
Es el regreso del ➕3️⃣ en casa.
— Getafe C.F. (@GetafeCF) February 15, 2026
𝗟𝗔 𝗩𝗜𝗖𝗧𝗢𝗥𝗜𝗔 𝗗𝗘 𝗧𝗢𝗗𝗢𝗦.
🏡💙✨ pic.twitter.com/BlriedpiMq
Luis Vázquez, el delantero que vive donde duelen los partidos
El argentino ha llegado para competir por el puesto desde el primer día. Su juego de espaldas, su hambre y su capacidad para rematar centros laterales encajan como un guante en un equipo que genera muchas segundas jugadas. No necesita adornos: necesita balones en el área. Y ahí es letal.
Birmancevic, la incógnita más ilusionante
El serbio aún no ha pisado el césped, pero su perfil es exactamente el que el Coliseum llevaba tiempo esperando: un extremo capaz de romper defensas cerradas con una sola jugada. Su debut no es solo una cuestión de tiempo, sino de expectativa.
Un cierre que deja una sensación clara
Este Getafe no es perfecto, pero sí es peligroso. Tiene colmillo, tiene piernas nuevas, tiene jerarquía y tiene un entrenador que sabe exprimir cada pieza.
Y lo más sugerente es que, viendo cómo está creciendo el equipo, uno no puede evitar pensar que lo mejor todavía no ha llegado.






