El nuevo Getafe CF: juventud, hierro y un vestuario que quiere más

El Getafe ha vivido muchas versiones de sí mismo, pero pocas tan equilibradas como la actual. Mantiene su dureza competitiva, pero ha añadido juventud, piernas frescas y perfiles que permiten imaginar un equipo más versátil. No es una revolución, sino una evolución silenciosa.

Ambos futbolistas han aterrizado con una facilidad sorprendente. Zaid Romero aporta contundencia, anticipación y una presencia aérea que el equipo necesitaba. Boselli es ese jugador que siempre suma: serio, disciplinado, tácticamente inteligente.

Son fichajes que no buscan titulares, sino puntos. Y eso, en el Getafe, vale más que cualquier presentación rimbombante.

El argentino ha llegado para competir por el puesto desde el primer día. Su juego de espaldas, su hambre y su capacidad para rematar centros laterales encajan como un guante en un equipo que genera muchas segundas jugadas. No necesita adornos: necesita balones en el área. Y ahí es letal.

El serbio aún no ha pisado el césped, pero su perfil es exactamente el que el Coliseum llevaba tiempo esperando: un extremo capaz de romper defensas cerradas con una sola jugada. Su debut no es solo una cuestión de tiempo, sino de expectativa.

Este Getafe no es perfecto, pero sí es peligroso. Tiene colmillo, tiene piernas nuevas, tiene jerarquía y tiene un entrenador que sabe exprimir cada pieza.
Y lo más sugerente es que, viendo cómo está creciendo el equipo, uno no puede evitar pensar que lo mejor todavía no ha llegado.

Compartir: