Real Oviedo y Mallorca suman un punto en el partido inaugural del fin de semana. Las ocasiones más claras no llegaron hasta el tramo final. Cazorla y Viñas, vieron la roja directa.
El equipo de Carrión no levanta cabeza. Su regreso a la máxima categoría no está siendo el más deseado. Hoy tenía en el Tartiere una gran oportunidad para intentar sumar de tres e intentar auparse para acercarse a la salvación. Sin embargo, ha sumado otro empate contra un rival «de su liga” como es el Mallorca.
Precisamente, los carbayones fueron algo más dominadores y estuvieron más cerca que los baleares para llevarse la victoria a la buchaca. Nacho Vidal tuvo la victoria en sus botas en la segunda parte, pero el portero Lucas Bergström salvó un gol que parecía cantado.
Carrión con la plantilla coja en Sevilla
El punto sabe a poco para el Oviedo. Y más aún teniendo en cuenta que jugadores importantes de su plantilla podrán jugar en el Ramón Sánchez Pizjuán contra el Sevilla. Santi Cazorla hizo un intento por robar un balón en lo que podía ser una contra del Mallorca e hizo falta sobre Muriqi. El de Lugo de Llanera le golpeó (sin tal intención) en el tobillo y el árbitro tras consultar la jugada en el VAR le enseñó la roja.
Por si fuera poco con la expulsión del legendario centrocampista español, Federico Viñas cometió un error infantil. Llego tardísimo a un duelo con Asano con la plancha hacia arriba, haciéndole mucho daño al japonés. El colegiado no lo vio, pero volvería a ser avisado desde la sala VOR y también decidiría que el 9′ carbayón tuviera el mismo final que Cazorla.
De esta forma terminó el encuentro, el cual hasta los minutos finales no se vieron los momentos más anecdóticos. Un Oviedo que sigue sin ganar con Luis Carrión en el banquillo y ve cómo podría llegar al parón complicándose aún más la salvación. Aunque es cierto que está a tan solo dos puntos. El Mallorca por su parte está un poco más tranquilo, aunque son precisamente dos puntos los que le separan del descenso.






