Tras la mala dinámica que lleva arrastrando el RCD Espanyol desde el comienzo de este 2026, se ha empezado a mirar con lupa el nivel que están demostrando todo el bloque defensivo del club perico. Es que en tan solo 9 partidos, los de Manolo González han encajado 22 goles, una estadística que demuestra en parte el por qué de los malos números a nivel clasificatorio en esta segunda vuelta que arrastra el club blanquiazul.
Un balance preocupante
Aunque el Espanyol siga siendo capaz de marcar con regularidad, con un total de 11 tantos en estos 9 partidos, la clave del desequilibrio está en su línea defensiva. Pasar de una media de 1 gol encajado por partido en la primera parte de la temporada a 2,4 goles recibidos por encuentro en este tramo de 2026 es una señal clara de la fragilidad defensiva que hay
PRIMER EQUIPO| 😡Las malas dinámicas de @RCDEspanyol y @elchecf tienen un motivo común: la pérdida de solidez defensiva
— El 1900 (@somel1900) February 27, 2026
⚽️Son los dos equipos más goleados en este 2026#rcde #SomEl1900 #El1900 #ElcheEspanyolhttps://t.co/2cdjIjSUeb
Este desajuste ha coincidido con una racha sin victorias de 9 partidos consecutivos (6 derrotas y 3 empates), una mala dinámica que ha dejado al equipo sin margen respecto a los equipos que le siguen para no empezar a bajar puestos en la tabla de clasificación
Errores individuales y desorden táctico
La falta de solidez defensiva se ha manifestado de diversas formas: desajustes en la línea de cuatro, pérdidas de balón en zonas comprometidas y además de penaltis polémicos como en el partido contra el Girona en el RCDE Estadium.
Treball, treball, treball.
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) February 24, 2026
⚔️ #ElcheEspanyol pic.twitter.com/tjL95sUHAV
En varios encuentro recientes, como la derrota contra el Villareal por 4 a 1 o el empate ante el Elche, el equipo ha sufrido tres errores puntuales de concentración que han facilitado goles rivales
El técnico Manolo González ha defendido que el equipo » no ha perdido identidad» y que la mejora depende de corregir pequeños detalles defensivos más que una revolución táctica, aunque los números sugieren que el problema podría ser más estructural que puntual






