Este inicio de año para el RCD Espanyol ha roto con todas las estadísticas negativas en toda su historia, y es que con solamente 2 puntos de 24 posibles en lo que llevamos de este 2026 ha superado la temporada de 1956 donde el club perico solo consiguió 4 puntos, 2 puntos más que los puntos que han conseguido este año.
En términos estadísticos, el equipo no solo iguala los peores momentos de su historia, sino que los supera con claridad. Si se extrapolara este ritmo de puntuación a una temporada completa, el resultado proyectado sería dramático en cualquier categoría profesional.
Un dato de lo más preocupante
Si la primera vuelta del club blanquiazul iba encaminado a romper la mayoría de los records, esta segunda vuelta está siendo todo lo contrario. Es que, tanto el mal juego colectivo como los números no acompañan a los de Manolo González, que ya ha empezado a ser criticado.
🎙️Manolo González: “Hem de recuperar la millor versió de cadascú perquè tots els equips passen per males ratxes. Cal mantenir el cap fred i revertir la situació com més aviat millor.” #RCDE #AtletiEspanyol pic.twitter.com/wkA72ZyDxo
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) February 20, 2026
Este comienzo de año, el conjunto perico solo ha logrado sumar en dos jornadas, contra el Levante y contra el Celta de Vigo, ambos partidos acabaron en empate.
Un contexto de máxima presión
Más allá del dato frío, lo que preocupa es la dinámica. El equipo ha mostrado dificultades tanto en la generación ofensiva como en la solidez defensiva, encadenando jornadas sin capacidad de reacción. La falta de victorias ha erosionado la confianza de la plantilla y ha incrementado la presión ambiental en el RCDE Stadium.
Continuarem lluitant i ho revertirem. pic.twitter.com/dwSFmDGQU2
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) February 22, 2026
La comparación con 1956 no es menor. Aquel equipo logró finalmente reconducir parcialmente la situación a lo largo del curso. La incógnita ahora es si el Espanyol actual será capaz de reaccionar antes de que la estadística deje de ser una anécdota histórica para convertirse en una losa clasificatoria.
Proyección alarmante
Si se extrapolara el actual ritmo de puntuación a un campeonato completo, el resultado sería claramente insuficiente para aspirar a la permanencia o a cualquier meta competitiva. Aunque las estadísticas no determinan el futuro, sí evidencian la magnitud del problema: el equipo necesita un punto de inflexión inmediato para evitar que este inicio de 2026 se convierta en una losa irreversible.






