La alegría en Chamartín ha sido tan intensa como breve. El Real Madrid ha perdido este fin de semana el liderato de LaLiga EA Sports, apenas en menos de siete días después de haber recuperado el primer puesto. Una felicidad fugaz que refleja a la perfección la inestabilidad que vive el conjunto blanco esta temporada.
Peores números que con Xabi Alonso
El regreso a lo más alto llegó tras la inesperada derrota del FC Barcelona frente al Girona en la jornada anterior. Aquel tropiezo azulgrana permitió al Real Madrid colocarse líder después de meses convulsos, marcados por una profunda crisis deportiva que desembocó, a comienzos de año, en un cambio de entrenador.
Sin embargo, la realidad ha vuelto a imponerse con crudeza. La llegada de Álvaro Arbeloa ha mejorado notablemente el ambiente del vestuario, pero los números no acompañan. Con Xabi Alonso al frente, el equipo perdió únicamente 4 partidos de 27. Desde el relevo en el banquillo, las cifras empeoran: 3 derrotas en solo 10 encuentros. Una tendencia preocupante.
Preocupación en meses clave
Más allá de los resultados, lo que más inquieta es la sensación futbolística. Con Xabi Alonso se percibía una idea de juego más clara y definida, y las derrotas llegaron ante rivales de máximo nivel como el Liverpool, el Manchester City, el Atlético de Madrid y el propio FC Barcelona. Hoy, en cambio, en Chamartín se respira la sensación de que, si el equipo de Arbeloa se cruza con uno de los grandes, las probabilidades de caer derrotado son elevadas.
El contexto tampoco ayuda. El Real Madrid afronta ahora el tramo más decisivo del curso en una clara situación de fragilidad. Eliminado de la Copa del Rey, segundo en Liga y obligado a disputar los playoffs de la Champions, el margen de error es mínimo. Esta semana, los blancos regresan al Santiago Bernabéu con la obligación de sellar el pase a octavos de final de la UEFA Champions League ante un Benfica al que solo pudieron vencer por 0-1 en Lisboa.
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— Real Madrid C.F. (@realmadrid) February 22, 2026
La gran incógnita es si este encuentro marcará un punto de inflexión. Si el Real Madrid no es capaz de reaccionar a partir de esta semana, el riesgo es evidente: encaminarse hacia una segunda temporada consecutiva en blanco, sin alzar ningún título. Un escenario impensable hace no tanto, pero cada vez más posible en un Real Madrid que ha pasado de líder ilusionante a aspirante lleno de dudas en apenas siete días.






