La política de fichajes del Real Madrid está caracterizada por no fichar a menos que sea totalmente imprescindible, a pesar de no contar con el mejor fondo de equipo por las lesiones de futbolistas clave como Carvajal, Militao o Camavinga. Cuando cualquiera pensaría en traer refuerzos por la poblada enfermería, Florentino Pérez no opina lo mismo.
Durante el presente mercado de fichajes, el Real Madrid apenas ha causado revuelo, cosa que le ha costado comprender a los aficionados. Debido a lesiones de gravedad como la de Carvajal y Militao, que les dejarán fuera de los terrenos de juego en lo que resta de temporada, lo lógico sería actuar. Sin embargo, ya es costumbre que Florentino no mueva ficha ante este tipo de situaciones, tanto que la única vez que se recuerda un movimiento en mercado por lesión fue la temporada pasada. Tras la lesión de Courtois del ligamento cruzado a principio de la temporada, el Real Madrid incorporó a Kepa cedido desde el Chelsea, para que poco después, Lunin le arrebatara la titularidad.
En el Real Madrid los lesionados no encuentran reemplazos
Cuando Carvajal se lesionó en los primeros partidos de esta temporada, el mercado seguía abierto. Los aficionados exigían a la directiva un fichaje urgente, ya que el único que podría ocupar la posición del lateral derecho era Lucas Vázquez. A pesar de las presiones ejercidas por la afición, el reemplazo no llegó, la decisión fue afrontar la temporada con un único lateral derecho.
Pocos partidos después, sería Militao el que volvería a sufrir una lesión del ligamento cruzado. Con Alaba en proceso de recuperación de lesión, el Real Madrid contaba con 2 centrales. Uno de ellos era Rüdiger, titular indiscutible, y el restante era Vallejo, quien ha disputado únicamente 10 minutos en toda la temporada. Hasta que no emergió la figura de Asencio, el Real Madrid se encontraba en una situación crítica en cuanto a la defensa.
A pesar de que Ancelotti ya cuenta con Alaba, sería cauto asegurar la defensa con un refuerzo. A pesar de ello, el técnico italiano comunicó en rueda de prensa que el club merengue no realizará ningún movimiento y que la plantilla está cerrada.
Una política de fichajes cuestionable
Esta actitud pasiva ante las emergencias es propia de la política de fichajes de Florentino Pérez. El presidente del Real Madrid tiene acostumbrados a sus aficionados a no reforzar su equipo cuando más lo necesitan. Esto se debe a que a Florentino no le convence la idea de traer futbolistas para ocupar la posición de los lesionados en el tiempo que se recuperan. Esto le lleva a depositar una carga enorme de partidos, pero, sobre todo, de responsabilidad a aquellos futbolistas que ocuparán el puesto de los lesionados.
Sin irnos más lejos, en el partido del sábado frente al Espanyol, Rüdiger se lesionó y estará de baja entre 2 y 3 semanas. El alemán se perderá partidos como el derbi contra el Atleti o los play-off frente al Manchester City. Los únicos centrales disponibles ahora mismo son Asencio y el recién incorporado después de más de un año sin jugar por lesión, Alaba.
Esto es un claro reflejo de que a la política de fichajes de Florentino le puede pasar factura, tanto a corto como al largo plazo. Si la lesión de quien hasta ahora es el defensa con más minutos de la plantilla le cuesta al Real Madrid derrotas en partidos tan delicados como los ya mencionados, puede ser un ‘jaque mate’ a la idea de fichajes de Florentino.