El Real Madrid atraviesa su momento más crítico de la temporada y la derrota por 1-2 frente al Manchester City en el Santiago Bernabéu lo ha convertido en algo imposible de disimular. El conjunto de Xabi Alonso firmó una de sus actuaciones más pobres en Champions en casi dos décadas: solo un tiro a puerta en todo el partido, el de Rodrygo que abrió el marcador.
Ni la ventaja inicial, ni la reacción puntual tras el gol, ni el empuje final permitieron evitar una estadística que no se veía en casa desde la Champions 2003/04. El dato, frío y contundente, expone un bloqueo ofensivo que ya trasciende a un mal día.
Un ataque sin soluciones y un Bernabéu frustrado
Tras el 1-0, el Madrid volvió a desconectarse. Pasó más de una hora sin rematar entre los tres palos pese a acumular 16 disparos totales. La sensación sobre el césped alternó ráfagas de impulso con largos tramos de impotencia.
La entrada de Endrick agitó el encuentro, rozó el gol con un cabezazo al larguero que encendió al estadio, pero el equipo siguió sin encontrar mecanismos colectivos capaces de desordenar al City. Vinicius, obligado a actuar como referencia ofensiva por momentos, quedó aislado y sin espacios.
Rodrygo marca… pero la ausencia de Mbappé pesa
Rodrygo rompió una sequía de más de 1.400 minutos sin marcar, pero su tanto no cambió la tendencia del equipo. La baja de Kylian Mbappé, fuera por molestias en la rodilla, volvió a desnudar la dependencia estructural del Madrid de su goleador más fiable.
El francés es el futbolista más determinante del proyecto. En Champions convierte un gol cada 3,55 tiros, un registro élite reforzado con su póker ante Olympiacos. Sin él, el equipo pierde profundidad, amenaza y capacidad para castigar. Xabi lo asumió tras el partido: “Se le echa de menos”.
Una crisis que se extiende más allá del gol
Ni el balón parado, ni las segundas jugadas, ni el juego interior fueron soluciones. El Real Madrid compitió con actitud, pero los datos volvieron a delatarle. Según la UEFA, el equipo corrió 7,2 kilómetros menos que el City, una tendencia repetida en todos los partidos de Champions de esta temporada.
La derrota agrava una dinámica preocupante. Solo dos victorias en los últimos ocho encuentros. Los empates ante Rayo, Elche y Girona, y las derrotas frente a Celta y City han dejado al equipo en su peor racha desde 2021, cuando el club cerró la etapa final de Zidane sin títulos.
La posición de Xabi
Las lesiones tampoco ayudan: Trent, Carvajal, Militao, Alaba, Huijsen, Mendy y Camavinga siguen fuera, y Mbappé no pudo participar. Ocho bajas que condicionaron el plan del técnico y que, a la vez, explican que el club mantenga cierta calma.
Aun así, el resultado deja a Xabi Alonso en una situación delicada. El domingo, en Vitoria, se juega parte de su futuro inmediato contra el Deportivo Alavés. Los jugadores le respaldaron públicamente y el entrenador transmitió serenidad: pidió calma, reivindicó aspectos positivos y recordó que una mala racha no define una temporada.
El diagnóstico pero es claro, el Real Madrid necesita recuperar mecanismos, energía y goles. Con un ataque atascado, sin profundidad y excesivamente dependiente de su estrella ausente, el equipo se ha quedado un peldaño por debajo de los grandes rivales europeos. Y el calendario no espera. Lo que ayer parecía un tropiezo puntual ya es una alerta roja.






