El Real Madrid vivió una noche de tregua en el Bernabéu, una de esas en las que el fútbol sirve para rebajar tensiones y reconstruir vínculos dañados. Tras días de ruido y desconfianza, el equipo respondió en el campo y encontró en Vinicius a su principal argumento para reconciliarse con la grada. El brasileño firmó una actuación sobresaliente, con un gol espectacular y dos asistencias, pasando del foco de las críticas a ser ovacionado.
El encuentro se encaminó pronto para los blancos. A los cinco minutos, Mbappé abrió el marcador con un disparo preciso desde la frontal tras una buena acción colectiva por banda derecha. Ese gol tempranero tuvo un efecto calmante tanto en el equipo como en el estadio, que dejó atrás el ambiente crispado del último compromiso liguero. El Madrid jugó con mayor decisión y entendió que el esfuerzo era el mínimo exigible para volver a conectar con su afición.
Álvaro Arbeloa apostó por soluciones poco convencionales en defensa, con Valverde y Camavinga actuando como laterales, y dio continuidad a jugadores necesitados de protagonismo como Arda Güler y Mastantuono. Ambos respondieron. El argentino completó su actuación más convincente desde que viste de blanco, participativo, intenso y con personalidad, recordando que en el Madrid cada oportunidad cuenta.
El mejor partido de Vini en la temporada
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— Real Madrid C.F. (@realmadrid) January 20, 2026
Vinicius fue creciendo con el partido. Participó en la jugada del segundo gol, sirviendo una asistencia perfecta para que Mbappé volviera a marcar a un toque. A partir de ahí, el brasileño se soltó definitivamente, combinando desequilibrio, sacrificio defensivo y acierto en los metros finales. En apenas once minutos repartió dos asistencias más y culminó su noche con un gol de gran calidad, ajustando el balón a la escuadra tras una conducción por la frontal.
El Mónaco apenas ofreció resistencia real, más allá de algún disparo aislado que encontró el larguero o a Courtois, seguro bajo palos. Con el partido decidido, Bellingham se sumó al marcador y dejó una celebración con mensaje, reflejo de un vestuario consciente del momento que atraviesa. Quedan heridas abiertas, pero el Real Madrid dio un paso adelante. El equipo respondió y Vinicius inició su redención, recordando que en el Bernabéu el perdón siempre llega a través del fútbol






