Muy encarrilado, pero no sentenciado

Los rojiblancos visitan a los Spurs con una ventaja de tres goles en la eliminatoria, que pese a ser amplia, no es definitiva

El Tottenham Hotspur recibe esta noche al Atlético de Madrid a las 21:00 horario peninsular en el partido de vuelta de una eliminatoria de Champions League que, a priori, llega muy encarrilada para los rojiblancos tras el 5-2 de la ida. Aun así, el escenario cambia por completo en Londres, donde el conjunto inglés intentará agarrarse a la épica europea para buscar una remontada que parece muy complicada.

El primer duelo dejó claras varias cosas. El equipo dirigido por Diego Pablo Simeone fue muy superior, especialmente en un arranque demoledor que prácticamente sentenció la eliminatoria. La pegada del Atlético fue letal, con un Griezmann muy inspirado y un Julián Álvarez que vuelve a ser decisivo en el área. Sin embargo, el Tottenham logró marcar dos goles que, aunque insuficientes, le permiten mantener una mínima esperanza.

El contexto actual favorece claramente al Atlético. Llega en buen momento de forma, compitiendo con solidez y mostrando una versión muy fiable tanto en defensa como en ataque. Es un equipo que sabe manejar este tipo de situaciones. Aunque los rojiblancos necesitan más intensidad que la mostrada en la vuelta de las semifinales de Copa del Rey ante el Barcelona. No tiene necesidad de arriesgar y su plan pasará por defender bien, cerrar espacios y aprovechar cualquier contraataque. Si el Atlético resiste el marcador y mantiene el control, cada minuto jugará a su favor.

En cambio, el Tottenham de Tudor vive una temporada irregular. Le está costando encontrar consistencia, especialmente en defensa, y eso es un problema enorme cuando necesitas remontar varios goles ante un rival tan ordenado. Aun así, jugar en casa, dónde llevan una gran racha en Europa y el apoyo de su afición pueden ser factores importantes, sobre todo si consiguen marcar pronto. Tácticamente, el guion parece claro. El Tottenham saldrá con todo desde el inicio, buscando un partido abierto, con ritmo alto y muchas llegadas. Necesita goles y no puede especular. Jugadores ofensivos como Dominic Solanke serán clave para intentar meter presión desde el primer minuto.

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