Esta noche, a las 21:00 en el RCDE Stadium de Cornellà, la selección española cerrará la ventana de marzo con un amistoso de altura frente a Egipto. No es un partido cualquiera: es el último test serio antes de que la Roja aterrice en el Mundial 2026, que arranca en apenas setenta días.
Luis de la Fuente tiene ante sí la oportunidad perfecta para afinar los últimos detalles, probar rotaciones y mantener el ritmo ganador que ha convertido a España en una de las favoritas al título.
España llega intratable
La Roja llega en un estado de forma espectacular. El pasado viernes goleó 3-0 a Serbia en Villarreal y acumula seis victorias en los últimos siete partidos internacionales, todas ellas sin encajar gol y con diferencias de al menos dos tantos. Desde la Eurocopa 2024, España solo ha perdido una vez en 90 minutos (por penaltis ante Portugal en la Nations League) y lleva 31 partidos invicta en tiempo reglamentario. Clasificada al Mundial con autoridad, la campeona de Europa quiere cerrar esta fase de preparación en lo más alto del ranking FIFA. Rodri, Pedri, Lamine Yamal y Dani Olmo son los pilares de un equipo que combina control, velocidad y gol. De la Fuente rotará piezas (se habla de posible titularidad de David Raya o incluso del debut de Joan García en portería), pero mantendrá la esencia de un once compacto y vertical.
Egipto, por su parte, no será un rival cómodo. Los Faraones vienen de golear 4-0 a Arabia Saudita y solo han perdido uno de sus últimos nueve encuentros. Dirigidos por Hossam Hassan, destacan por su solidez defensiva y contragolpes letales. Lamentablemente para ellos, Mohamed Salah no viajó por lesión, pero el ataque cuenta con armas peligrosas: Omar Marmoush, Zizo, Trezeguet e Islam Issa ya han demostrado su peligro. Los egipcios viajan con la moral alta tras una clasificación impecable al Mundial y una buena Copa de África, y llegan con la intención de complicarle la vida a la anfitriona en un estadio que se espera lleno de público catalán.
Egipto quiere amargar la fiesta
El choque promete ritmo y alternativas. España dominará la posesión y buscará abrir la defensa africana con la calidad de su mediocampo, mientras Egipto esperará agazapado para salir en velocidad. Las claves estarán en la intensidad de la presión alta de los locales y en la capacidad de los egipcios para resistir y contraatacar. Históricamente, España domina el cara a cara, pero los africanos siempre han sido rivales incómodos.
Luis de la Fuente lo tiene claro: “Queremos llegar al Mundial con sensaciones muy buenas”. Esta noche en Cornellà es la última oportunidad para que la Roja demuestre que está lista para pelear por su segunda estrella. El Mundial está a la vuelta de la esquina y España, invicta y ambiciosa, quiere rubricar su excelente momento con otra victoria convincente. El fútbol español contiene el aliento: la cuenta atrás ya ha empezado.






