Después de la destitución de Julián Calero, el discreto paso de Álvaro del Moral por el banquillo y, en definitiva, un momento caótico en el conjunto granota en el final de la primera vuelta, el Levante parece estar resurgiendo.
Con Luis Castro en el banquillo el conjunto de Orriols ha disputado 5 encuentros ligueros. El resultado de estos primeros partidos del entrenador portugués han dado como resultado 2 empates, 2 victorias y una única derrota ante el Real Madrid.
Se puede decir que el Levante está haciendo los deberes, consiguiendo sumar ante rivales complicados como Elche, Espanyol o Atlético de Madrid. Además, logrando una grandísima victoria fuera de casa contra el Sevilla.
Un Levante ya aparecía en múltiples pronósticos sobre los equipos que descenderán a final de temporada. Sin embargo, empieza a generar confusión en este sentido y a convertirse en un rival cada vez menos sencillo. Tanto fuera como en casa, los valencianos están demostrando no ser un equipo tan débil. Están haciendo que el nombre del Levante suene cada vez más a Primera División, después de haber sido condenado por muchos a volver a Segunda antes de tiempo.
El futuro más próximo
A falta de 17 encuentros, o finales según dice Luis Castro, el Levante está a 4 puntos de la permanencia. Cabe recordar que tienen un partido menos tras el aplazamiento del Levante – Villareal de la primera vuelta. En caso de ganar este partido que tienen pendiente, se pondrían a solo 1 punto de una permanencia que cierra el Rayo Vallecano con 22 puntos.
Por poner una estimación, la permanencia el año pasado en LaLiga se cerró en 41 puntos. De esta manera, el Levante necesitaría 19 puntos en 17 partidos para permanecer en Primera División, lo que supone sumar más de 1 punto por partido.
Los rivales más próximos son Athletic Club, Valencia, Villareal y FC Barcelona. Posiblemente el momento más complicado de aquí a final de temporada. Partidos en los que sumar, sea de la forma que sea, es clave para encabezar la recta final de la temporada con más o menos ventaja.
Será difícil, será largo, pero el Levante va a pelear todos los partidos que le quedan como si fueran finales para conseguir el objetivo que se marcaron desde agosto. Esto no es otra cosa que conseguir que el Ciutat acoja partidos de Primera División una temporada más, dando a un club histórico como el conjunto granota el lugar que se merece.






