Fermín López llegó al RCDE Stadium con gesto serio, concentrado, como si fuera a jugar de inicio un derbi que sentía como propio. Sin embargo, ya sabía desde la charla previa que su nombre no estaría en el once. Flick apostó por Raphinha en la mediapunta y por Rashford en la izquierda, relegando al andaluz al banquillo en uno de los partidos más especiales de la temporada.
Lejos de bajar los brazos, Fermín transformó la frustración en energía competitiva. Esperó su momento con profesionalismo y cuando el técnico alemán lo llamó tras el descanso, con 0-0 en el marcador, respondió como lo hacen los futbolistas que entienden el juego y el contexto. Entró por Rashford, ocupó la mediapunta y contagió intensidad desde el primer balón.
Un impacto inmediato en un derbi sin pausa
Desde que pisó el césped, Fermín cambió el tono del Barça. Presionó alto, aceleró cada acción y no se escondió en un partido lleno de tensión. Incluso protagonizó un duelo caliente con Pol Lozano que reflejó su carácter competitivo. El encuentro estaba roto, convertido en un ida y vuelta sin pausa, y el andaluz entendió que ahí estaba su escenario.
En los minutos finales asumió galones. Dos conducciones verticales, una tras un giro exquisito en la recepción, rompieron el partido. Primero asistió a Dani Olmo para abrir el marcador y después a Lewandowski para sentenciar el derbi. Dos acciones decisivas, dos pases medidos y una celebración cargada de emoción, con la mano en el escudo antes de fundirse con sus compañeros.
Números que explican su valor
La actuación en Cornellà no fue una excepción. Fermín ya suma 6 asistencias esta temporada repartidas en solo tres partidos. Cuatro en Liga, dos de ellas ante el Elche y dos en el derbi, y otras dos en Champions frente al Brujas. A eso se le añaden siete goles, cuatro en el campeonato doméstico y tres en Europa, cifras que hablan de su impacto pese a no ser titular indiscutido.
Ante el Espanyol, además, dejó un dato clave, jugando solo media parte fue el futbolista del Barça que más ocasiones creó, con cuatro, y el que más centros intentó. En un centro del campo con competencia feroz por el regreso de Pedri y Dani Olmo, Fermín volvió a levantar la voz desde el césped y recordó por qué Flick confía en él en los momentos decisivos.
Un revulsivo que Flick valora como oro
No es la primera vez que Fermín marca diferencias en Cornellà. La temporada pasada ya había anotado el 0-2 definitivo el día del alirón azulgrana, y este inicio de 2026 volvió a dejar su huella en un derbi que parecía condenado al empate. Su lectura del juego, su capacidad para romper líneas y su valentía en los metros finales lo convierten en un perfil único dentro de la plantilla.
Flick lo sabe. Por eso, aunque no siempre arranque de inicio, el técnico alemán lo utiliza como un recurso para cambiar partidos. Fermín no protesta, no se borra y no negocia la intensidad. En un Barça donde jugar cuesta cada vez más, el andaluz se ha convertido en una mina de oro desde el banquillo, un futbolista que siempre aparece cuando el plan inicial se queda corto.






