El Atlético de Madrid prepara el decisivo encuentro de mañana ante el Bodo/Glimt en la última jornada de la fase liguera de Champions League. La victoria ante el conjunto noruego y tratar de golear es el objetivo de cara a meterse en el top-8.
Tras el empate de la pasada jornada ante el Galatasaray, no depende de sí mismo, aunque está en el grupo de equipos empatados a 13 puntos ordenados por la diferencia de goles, por lo que cada gol será crucial.
La necesidad de que los delanteros rojiblancos estén especialmente acertados de cara a puerta es evidente. Es una circunstancia que viene condenando los resultados rojiblancos, haciendo sufrir más los partidos de lo que reflejan las sensaciones vistas en el terreno de juego, por no lograr anotar más goles.
¡Juntos a por la clasificación al Top 8 de la Champions!
— Atlético de Madrid (@Atleti) January 27, 2026
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Un ataque al límite de efectivos
Con la salida de Raspadori rumbo a la Atalanta y la lesión sufrida en el entrenamiento del viernes de Antoine Griezmann, tan solo estarán disponibles para el partido crucial de mañana Julián Alvarez y Alexander Sørloth.
El ‘principito’ ya se perdió el pasado partido ante el Elche y tampoco estará disponible para mañana, y se espera que pueda estar listo para el fin de semana ante el Levante en el Ciutat de Valencia. Griezmann es el segundo máximo goleador de la plantilla y su baja será muy sensible en un Atlético que ya venía mostrando falta de pólvora en ataque.
De esta forma, Julián Alvarez –sin marcar desde diciembre– y Alexander Sørloth –4 goles en los últimos 6 partidos– serán los encargados de liderar el ataque rojiblanco en una noche donde no solo vale ganar, sino hacerlo con contundencia. El Metropolitano dictará sentencia en un partido que para el Atlético se vive como una auténtica final anticipada.






