Las malas noticias vuelven a golpear al Real Madrid. Y es que Dean Huijsen se volvió a lesionar antes de Osasuna y suma ya su quinta lesión desde que aterrizó en Madrid el pasado verano. Un dato que empieza a preocupar seriamente en Valdebebas y que contrasta de forma llamativa con su historial previo.
🚨 SALTAN LAS ALARMAS EN LA DEFENSA DEL REAL MADRID.
— InformaRealMadrid (@InformaRMD) February 20, 2026
⛓️💥Dean Huijsen será baja ante Osasuna y probablemente ante el Benfica en el Bernabéu.
📍El club hizo anuncio de su lesión en el gemelo de su pierna derecha, se especulan de 5 a 7 días de recuperación. pic.twitter.com/4djdQmCLwE
El joven central fue fichado procedente del Bournemouth como una apuesta de presente y futuro. En la Premier League había destacado por su solidez, su madurez táctica pese a su juventud y, sobre todo, por una fiabilidad física incuestionable, no arrastraba antecedentes de lesiones relevantes. Sin embargo, su etapa en el Real Madrid está siendo radicalmente distinta a lo esperado.
Huijsen acumula su quinta lesión
Desde su llegada, Huijsen ha encadenado problemas musculares y recaídas que le han impedido tener continuidad. Cada vez que parecía acercarse a su mejor nivel, una nueva molestia frenaba su progresión. Esta última lesión llega, además, en un momento delicado de la temporada, cuando el equipo necesita rotaciones fiables en defensa y el calendario no da tregua.
El caso de Huijsen vuelve a poner el foco en la gestión física del club y en la adaptación de jóvenes futbolistas a la exigencia extrema del entorno madridista. Pasar de un contexto como el Bournemouth a uno como el Real Madrid no solo implica un salto competitivo, sino también una carga física y mental muy superior. Entrenamientos más intensos, mayor presión mediática y menos margen para dosificar esfuerzos.
En Valdebebas existe tranquilidad en cuanto al potencial del futbolista, pero también inquietud. Cinco lesiones en menos de una temporada no pueden considerarse una casualidad. El cuerpo técnico trabaja ya en un plan específico para evitar recaídas y proteger a un jugador que sigue siendo visto como una pieza importante a medio plazo.
Por ahora, la prioridad es clara: recuperar a Huijsen al cien por cien y frenar una dinámica preocupante. El talento está fuera de toda duda. La incógnita es si su cuerpo le permitirá demostrarlo con continuidad vestido de blanco.






