Koundé desmonta al Eintracht Frankfurt y da tres puntos de oro al FC Barcelona

Dos testarazos del defensa francés guiaron al conjunto culé en una nueva remontada. El bloque alemán exhibió un notable nivel defensivo

1.140 días después, el Spotify Camp Nou acogió de nuevo un encuentro de la Champions League. El aura de la máxima competición continental volvió a instalarse en el feudo catalán y el equipo de Flick buscó estar a la altura del acontecimiento, aunque no fue un partido para nada sencillo. Un doblete de Koundé sirvió para sobreponerse al Eintracht de Frankfurt en un duelo que se decidió en la segunda mitad.

El primer tiempo fue un tanto macizo. El cuadro alemán, comandado desde la banca por Dino Toppmöller, configuró un dispositivo defensivo que combatió con fuerza las armas ofensivas del Barcelona. Optaron por replegar filas, defender el ancho del campo con hasta seis jugadores en muchos momentos y cortocircuitar el juego interior. Lo más llamativo, la persecución constante de Skhiri a Fermín. No pudo girar en ninguna situación.

Cabe resaltar la sacrificada labor defensiva del entramado germano. Salvo un disparo lejano de Gerard Martín que tuvo que atajar Zetterer y un chut de Fermín repelido por la zaga, el combinado culé no logró generar más ocasiones. Mientras tanto, en el 20′, el Eintracht sí que fue capaz de hincar el diente y se puso por delante. En un ataque germinado con una gran acción individual del prometedor lateral zurdo de 22 años Nathaniel Brown, Knauff atacó al espacio y aprovechó el mano a mano con Joan García para abrir la lata de zurda.

Desde entonces, el partido mantuvo la misma tendencia. El Barcelona se veía muy limitado para descoser la telaraña de los de Frankfurt. En consecuencia, Flick hizo un ajuste y dio entrada a Rashford en lugar de Fermín para los segundos cuarenta y cinco minutos, a priori en busca de más pulcritud en situaciones desde fuera del marco. La variación tuvo efecto de inmediato. En el 49’, el propio extremo británico dibujó un centro medido con su diestra que Koundé cazó con la testa en el corazón del área. 1-1.

Acto seguido, en el 52’ llegaba el 2-1. A la salida de un córner en corto, Lamine Yamal colgó otra banana al segundo palo y Koundé volvió a cabecear el cuero sin posibilidad de reacción para Zetterer. El Eintracht destilaba síntomas de cansancio. Comenzó a errar en la toma de decisiones y el bloque defensivo era menos sólido. Los azulgranas añadieron intensidad y ritmo al control y consiguieron desdibujar a su rival.

Aún así, bien es cierto que la tónica del encuentro no tardó en regresar a una senda más tranquila. Los de casa bajaron las pulsaciones y el combinado francfortés, por su parte, trató de adelantar metros con los cambios, pero de manera infructuosa. Flick, en pos de insuflar energía, también se decantó por realizar más modificaciones. Entre ellas, decidió introducir a Bardghji en sustitución de un Lamine que se marchó contrariado, algo habitual en estos casos. Finalmente, el marcador no se movió y el Barcelona sumó a su casillero tres puntos esenciales en la lucha por colarse en el top 8.

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