El 22 de enero, el veterano delantero bosnio Edin Dzeko sorprendió al fútbol europeo al convertirse en nuevo jugador del histórico FC Schalke 04, actualmente en la 2. Bundesliga. Lo que para muchos parecía el último gran reto de su carrera se ha transformado, en apenas unas semanas, en un renacer competitivo que recuerda a sus mejores años.
Desde su llegada a Gelsenkirchen, Dzeko ha firmado un arranque espectacular, siete contribuciones de gol en cinco partidos, repartidas en cuatro goles y tres asistencias. Números que no solo avalan su impacto inmediato, sino que han reactivado la ilusión de una afición que sueña con devolver al club a la élite del fútbol alemán.
04 goles en 5 partidos… ¡DŽEKO! 💪🏼 pic.twitter.com/o9Er16LPmY
— FC Schalke 04 (@s04_es) February 24, 2026
A sus 39 años, lejos de mostrar señales de declive, el delantero ha demostrado que la experiencia y la inteligencia táctica pueden marcar diferencias en una categoría exigente y física como la segunda alemana. Su capacidad para jugar de espaldas, descargar balones y aparecer en el área en el momento justo ha encajado a la perfección en el esquema del Schalke.
Un líder en el vestuario
El Schalke 04, uno de los clubes más laureados y tradicionales de Alemania, atraviesa un proceso de reconstrucción tras temporadas convulsas. La llegada de un futbolista con el recorrido internacional de Dzeko, con pasado en grandes ligas europeas y competiciones continentales, aporta no solo rendimiento, sino liderazgo en el vestuario. En los cinco encuentros disputados, el bosnio ha participado directamente en más de un gol por partido, una cifra que lo sitúa como uno de los jugadores más determinantes del campeonato en este tramo reciente.
La Bundesliga como único objetivo
Lejos de acomodarse, Dzeko ha aterrizado en Alemania con la ambición intacta, luchar por el ascenso a la Bundesliga. Para el Schalke, su fichaje no fue solo un golpe de efecto mediático. Hoy, cinco partidos después, es una realidad deportiva. La “nueva juventud” de Dzeko no se mide en años, sino en impacto, liderazgo y determinación y en Gelsenkirchen, la esperanza vuelve a tener nombre propio: Edin Dzeko.






