Vinicius respondió a la sonora pitada del Santiago Bernabéu ante el Sevilla con un gesto cargado de simbolismo en redes sociales: nada más acabar el partido cambió su foto de perfil de una imagen con el Real Madrid a otra con la camiseta de Brasil. Varios compañeros utilizaron Instagram para dejarle mensajes de ánimo, tratando de cerrar filas en un momento muy delicado entre el brasileño y parte de la afición.
La pitada del público soberano del Bernabéu
La pitada llegó cuando fue sustituido en los minutos finales y una parte importante del estadio le despidió entre silbidos, reflejo del desgaste por su larga sequía goleadora y por ciertos gestos que la grada interpreta como falta de conexión. El brasileño encadena ya muchos minutos sin marcar con el Real Madrid y la situación ha alimentado un malestar creciente que estalló precisamente ante el Sevilla.
Reacción inmediata en redes sociales
Su reacción en Instagram se leyó como una respuesta directa a ese clima. El hecho de retirar la imagen con la camiseta blanca para colocarse con la de Brasil se interpretó como una forma de refugiarse en su selección y, al mismo tiempo, como una señal de distanciamiento emocional del entorno madridista.
🚨 Vini Jr. on IG: “…” pic.twitter.com/BNuFr4584y
— Madrid Xtra (@MadridXtra) December 20, 2025
En su última publicación en Instagram tras el partido ante el Sevilla, Vinicius acompañó las fotos del encuentro con un mensaje mínimo: solo tres puntos suspensivos, “…”, sin una sola palabra más. Ese comentario de puntos suspensivos refuerza la sensación de mensaje ambiguo y de cierto hartazgo.
Sus compañeros le demuestran que no está solo
El vestuario, consciente del ruido generado, se apresuró a mostrarle respaldo público. Compañeros del Real Madrid y otros futbolistas brasileños del equipo le dedicaron mensajes de fuerza y confianza, subrayando su importancia en el proyecto y pidiéndole que siga adelante pese a la presión que llega desde la grada.
Todo el episodio reabre el debate sobre el futuro de Vinicius en el club y sobre su relación con el Santiago Bernabéu. El cambio de foto, el tono ambiguo de su actividad en redes y la necesidad de apoyo inmediato de los compañeros refuerzan la sensación de una ruptura emocional que va más allá de una pitada aislada tras un mal partido.






