La figura de Álvaro Arbeloa atraviesa su momento más delicado desde que asumió el banquillo del Real Madrid. Según ha informado Cadena SER, la presión interna sobre el técnico ha aumentado en los últimos días, especialmente dentro de un vestuario que empieza a mostrar dudas sobre su continuidad y su autoridad real al frente del equipo.
Una de las sensaciones que más se repite entre varios futbolistas es que Arbeloa es percibido como un entrenador interino, una solución temporal mientras el club define un proyecto de mayor recorrido. Esa percepción, lejos de ser anecdótica, está empezando a condicionar la convivencia diaria y la manera en la que se interpretan algunas decisiones técnicas.
¿Empieza el malestar ahora con Arbeloa?
El episodio que más desconcierto ha generado fue la ausencia de Dani Ceballos en la convocatoria ante el Benfica. La decisión pilló desprevenida a buena parte de la plantilla, que no esperaba que el centrocampista quedara fuera en un partido de ese calibre. Más allá de lo deportivo, el malestar vino provocado por la falta de comunicación previa, un aspecto especialmente sensible en un vestuario acostumbrado a explicaciones claras y jerarquías bien definidas.
Ese clima de tensión tuvo reflejo público en la rueda de prensa previa al encuentro frente al Rayo Vallecano, que se retrasó más de lo habitual. Según la misma información, el motivo fueron disputas internas surgidas en los momentos previos, una señal poco habitual en el día a día del Real Madrid y que evidencia que algo se ha agitado por dentro.
🚨💣 𝐁𝐑𝐄𝐀𝐊𝐈𝐍𝐆: Pressure building on Álvaro Arbeloa inside Real Madrid's dressing room: 😬
— Topskills Sports UK (@topskillsportuk) February 6, 2026
— Several players view him only as a caretaker manager.
— Squad caught off guard by Dani Ceballos' absence v Benfica.
— Pre-Rayo press conference delayed over internal disputes.… pic.twitter.com/up4vkNZVwG
Respaldo del club pero dudas en el vestuario
El club mantiene oficialmente un discurso de normalidad y respaldo, pero internamente crece la sensación de que Arbeloa camina sobre una línea muy fina. El respeto a su figura como exjugador y hombre de la casa sigue intacto, pero en el fútbol de élite el crédito se mide en resultados, control del vestuario y gestión de los egos.
En un equipo plagado de internacionales, campeones de Europa y jugadores con peso específico, la autoridad del entrenador no puede ser interpretada como provisional. Y ese es, precisamente, el riesgo que empieza a rodear a Arbeloa, que el vestuario lo vea más como un puente hacia el futuro que como el presente definitivo.
Las próximas semanas serán clave. No solo por los resultados, sino por la capacidad del técnico para reafirmar su liderazgo, recomponer la confianza interna y demostrar que su proyecto va más allá de una transición. En el Real Madrid, cuando el vestuario duda, el reloj siempre corre más rápido.






