El FC Barcelona vuelve a Balaídos, este domingo a las 21 horas, un estadio donde el guion se le suele retorcer en las manos. Solo ha ganado en 2 de sus últimas 10 visitas ligueras y algunos de esos finales siguen doliendo. El 0-3 convertido en 3-3 en 2021-22 o el 0-2 que se evaporó en 2024 en apenas seis minutos. En Vigo, el partido nunca está cerrado. Ni cuando lo parece estar.
El equipo de Hansi Flick llega segundo en la tabla, a cinco puntos del Real Madrid, pero con el cuerpo aún tocado por el 3-3 ante el Brujas en Champions y un tramo de calendario donde los resultados taparon más dudas que certezas. El Barça produce arriba, es el máximo goleador de la liga con 28 tantos, pero sufre para sostenerse sin balón. Ha encajado 13 goles en 11 jornadas, y esa fragilidad es lo primero que huele un rival como este Celta.
El mejor Celta del año
El equipo de Claudio Giráldez vive su mejor momento de la temporada. Llega tras cinco victorias consecutivas entre Liga, Europa League y Copa, y ocho partidos sin perder. Ya el juego del equipo es otro, juegan sueltos, rápidos, y con intención.
La única duda está en el arco, Radu sigue lesionado, Iván Villar apunta a titular, pero nada modifica el plan.Ppresión alta, circulación agresiva y amplitud por los costados. Bryan Zaragoza, especialista en desbordar defensas, viene de firmar un partido fino en Zagreb y es una de las llaves del partido. También Ilaix Moriba, que vive su mejor versión desde que salió del Barça, ritmo, recorrido y presencia.
Lo único que le falta al Celta esta temporada es ganar en casa en Liga. Y la ambición es clara: quieren que la primera sea este domingo.
Un Barça que busca sostenerse
Las bajas vuelven a condicionar el plan. Pedri, Gavi, Ter Stegen y Raphinha siguen fuera. Joan García y Christensen podrían entrar en la lista, pero no están para 90 minutos. Eric García se pierde el partido tras el golpe en Brujas, por lo que Cubarsí volverá al once en la zaga. Hay que ver como responde la defensa, ya que viene dejando muchas dudas. Contra el Brujas se volvió a ver lo mismo que está pasando con todos los equipos, un par de salidas a la contra y le generan demasiado peligro a los de Flick.
Arriba, Lamine Yamal y Rashford sostienen la chispa, mientras Ferran Torres aparece como referencia móvil para darle continuidad a las jugadas. Flick pide paciencia, pero el equipo todavía no encuentra ese punto intermedio entre vértigo y control. Va a ser una noche para sobrevivir, interpretar y esperar el momento. Balaídos no admite ingenuidad.






