Después de vencer en casa al Deportivo Alavés por 2-0, el Levante se queda a cuatro puntos de la salvación. Un reto muy complicado desde hace jornadas pero que empieza poco a poco a ser realidad.
Todos los partidos de aquí al final seguirán siendo finales, pero el Levante está demostrando que no va a rendirse y que jugar en el Ciutat no es tan fácil para los rivales.
El ascenso de Espí y el debate de la delantera
Dos goles en el descuento daban los 3 puntos a un Levante que tendrá que revisar sus delanteros titulares. La falta de acierto que están teniendo Iván Romero y Etta Eyong junto a un Carlos Espí cada vez más activo, generan dudas en Luis Castro.
Un gol en el 88 y otro en el 97 que sentenciaban al Alavés y consagraban una noche mágica para Espí. Antes de este encuentro solo había anotado un gol en Primera División y se sacó de la manga un doblete en los últimos compases.
Gracias a esta victoria, el conjunto granota se coloca a cinco puntos de la salvación a falta de 12 partidos para el final de temporada. Ya han pasado lo peor, enfrentándose a Villareal, Barça, Real Madrid y Atlético de Madrid en cuestión de poco más de un mes.
Ahora toca seguir remando en busca del objetivo, aunque con la certeza de que ya se han hecho cosas más complicadas. Por ejemplo, sacar un empate de la visita del Atlético de Madrid al Ciutat o la tremenda victoria por 0-3 en el Sánchez Pizjuán.
Seis partidos en casa y seis a domicilio es lo que le queda al conjunto de Orriols. Siguen siendo mejores como visitantes que como locales (11 vs 10 puntos), aunque los últimos cinco encuentros en el Ciutat de Valencia les han dado 7 de 15 puntos posibles.
Sea como sea, lo que está claro es que el Levante está muy vivo. La salvación empieza a ser cada vez más una realidad que un sueño y, acabe dándose o no, los granotas van a pelear hasta el último segundo de la jornada 38 para permanecer un año más en la máxima categoría de nuestro fútbol.






