La afición del Valencia CF protagonizó una protesta cargada de tensión a la llegada del equipo al aeropuerto de Manises tras la derrota por 4-1 ante el RC Celta de Vigo en la jornada 18 de La Liga. Gritos contra el entrenador, la directiva y los futbolistas, así como actos de vandalismo contra el autobús del club, obligaron a la entidad a emitir un comunicado oficial en el que condena los incidentes y muestra comprensión por la frustración de los seguidores.
Protesta en el aeropuerto
La derrota del Valencia CF en Vigo no solo dejó un resultado negativo en el marcador, sino también una imagen de descontento creciente entre su afición. A su llegada a Manises, alrededor de un centenar de seguidores esperaron al equipo con cánticos críticos como “Corberán dimisión”, “jugadores mercenarios” y “Peter, vete ya”, dirigidos al entrenador, la plantilla y la propiedad.
La protesta, organizada a través de redes sociales, se desarrolló en la zona de llegadas privadas y estuvo acompañada de abucheos, silbidos e insultos, mientras que el autobús oficial sufrió desperfectos, entre ellos la rotura de una de sus ventanas.
El Valencia CF responde
Ante lo sucedido, el club emitió un comunicado oficial en el que asegura que comprende la frustración de su afición por la mala dinámica de resultados. Sin embargo, el club lamentó profundamente los hechos ocurridos y advirtió de que estos actos de violencia podrían haber causado daños personales a jugadores y cuerpo técnico.
La entidad fue clara al condenar firmemente cualquier forma de violencia, al tiempo que recordó que la exigencia es legítima, pero debe expresarse siempre desde el respeto y la seguridad.
El Valencia CF desea expresar su comprensión ante la frustración de nuestra afición por los resultados recientes del equipo. Sin embargo, el Club lamenta profundamente el incidente ocurrido a la llegada del equipo al aeropuerto, donde se rompió una de las ventanas del autobús… pic.twitter.com/EDqTFwb4Xw
— Valencia CF (@valenciacf) January 3, 2026
Crisis deportiva y emocional
Los altercados se producen en un contexto de crisis deportiva, con el Valencia situado en la zona baja de la clasificación y con serias dificultades para alejarse del descenso. La derrota ante el Celta acentuó las dudas sobre el rendimiento del equipo y la gestión deportiva.
Tras el encuentro, tanto el entrenador como varios futbolistas reconocieron la gravedad del momento, subrayando la necesidad de una reacción inmediata para revertir la situación en las próximas jornadas.
Posturas cruzadas
Mientras una parte de la afición mantiene una postura crítica y de ruptura, otros sectores del valencianismo han pedido calma, apoyo y unidad en un momento clave de la temporada. El club, por su parte, insiste en la necesidad de remar todos en la misma dirección para evitar consecuencias mayores.
Los hechos vividos en Manises suponen un nuevo episodio de tensión entre afición y equipo, reflejo del desgaste emocional y deportivo que atraviesa el Valencia CF.






